Lucía Ibáñez Ortiz.

Ahora que está tan de moda el fútbol femenino, ahora que los grandes clubes tienen equipos femeninos, el Hércules no quiso ser menos, y aunque haya mucha gente que no lo sepa, existe a día de hoy un equipo femenino, aunque si lo buscáis en la web del club no la encontraréis. Figuran todas las demás categorías: desde benjamines hasta juveniles y secciones como el Hércules Paralímpico. Pero no los equipos femeninos.


En la temporada pasada, la 2019-2020, el Hércules volvió a “apostar” por el fútbol base femenino, formando dos equipos de fútbol 8. Más de 25 niñas vistieron la equipación blanquiazul con gran orgullo, siéndoles ésta entregada en una gran fiesta-presentación a principios de temporada, con más de quinientos niños y niñas que, portando con ilusión la elástica herculana, se hicieron fotos con la directiva. Las fotos de todos los equipos base se subieron a la web del club, excepto las de las niñas.

Desde ese momento, las madres y padres empezamos a darnos cuenta de lo poco que le importaban estas niñas y sus equipos al club. Que dos jugadoras fueran convocadas por la Federación Valenciana tampoco era importante. Nos empezamos a preguntar si el Hércules había decidido formar equipos femeninos sólo para cobrar las subvenciones que se otorgan desde la Federación y desde las Administraciones Públicas.

Llegó la pandemia y con ella el confinamiento, y nuestras hijas se quedaron en casa esperando que todo acabara para poder volver a pisar el césped junto a sus compañeras. Pero llegó el verano y nadie desde el club dijo nada. Otros clubes ya estaban moviéndose, recibíamos llamadas con ofertas, convocaban a las niñas, hacían reuniones con las familias… Pero no el Hércules, que seguía con sus trabajadores acogidos a un ERTE prometiendo que harían dos categorías de fútbol base femenino. Pasó que muchas familias veían que no les llamaban, que otros clubes ya habían iniciado los entrenamientos y al final muchas niñas acabaron marchándose a otros equipos. Las que se quedaron lo hicieron por las promesas y por el club, pero yo, como madre, estoy muy arrepentida. Seguimos sin aparecer en la web del club, siendo las últimas que reciben equipación, las últimas en tener entrenamientos específicos… las últimas en todo.

Nos cuentan que el año que viene van a llamar a las niñas que se fueron, se va a hacer ofertas a chicas de otros clubes… Pero varias veces he preguntado qué se les ofrecerá que no tengan, qué incentivo podrían tener para venir al Hércules. Nosotras ya no estaremos, ya no creemos en lo que nos dicen y no quiero tener que ver la cara de decepción de mi hija. No quiero. Con mucha tristeza, la próxima temporada nos marcharemos a un club que de verdad apueste y crea en el fútbol femenino.


Suerte al Hércules y, sobre todo, mucha suerte a las chicas que se queden. Nos veremos en los terrenos de juego si es que finalmente acaban teniendo equipo.

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