Francisco Jesús García García

¡Prestadme atención!. No voy a ensalzar a Pablo Iglesias. Los errores cometidos sobreviven a las personas que los cometen. El bien queda, sin embargo, frecuentemente enterrado en su pasado.
Así ocurre también con Pablo Iglesias.
El noble Ángel Gabilondo os ha dicho que Pablo Iglesias es ambicioso y que basa sus
discursos en la confrontación, el extremismo y la anulación del contrario. Si así es, la falta de Pablo
Iglesias es grave.
La incansable Mónica Garcia, candidata del partido de Errejón, os asevera que, como mujer,
está cansada de hacer el trabajo sucio y de ser tutelada por la testosterona de Pablo Iglesias. Si es
así, el comportamiento de Pablo Iglesias no es nada ejemplar.
Con la venia de Mónica García y de Ángel Gabilondo -pues Mónica es una mujer honrada y
Ángel es un hombre serio- voy a confesar que, para mí, Pablo Iglesias es leal y sincero postulándose
como candidato a la Presidencia de Madrid. Pero Ángel Gabilondo dice que le intranquilizaría que
alguien con un planteamiento extremista y radical como Pablo Iglesias formara parte del Gobierno,
y Ángel Gabilondo es un hombre tranquilo que no ha perdido el sueño ni una sola noche durante el
bienio negro de Isabel Ayuso. Y Mónica García dice que Pablo Iglesias quiere apartarla de su
momento histórico, y Mónica García es una mujer con mucho trabajo a su espalda
Pablo Iglesias se dejó la piel tejiendo el frente parlamentario que desalojó a M. Rajoy de la
Moncloa haciendo presidente a Pedro Sánchez, cargó con la responsabilidad de contribuir a forjar el
primer Gobierno de Coalición de la democracia y sumó alianzas para sacar adelante los
Presupuestos Generales que dieron estabilidad a la legislatura frente a las acometidas salvajes de
las tres derechas. ¿Era todo eso ambición de Pablo Iglesias? Pues yo lo he visto, que se coman los
gusanos estos ojitos, llorar como un niño en varias ocasiones. ¡La ambición debería ser de una
sustancia más dura!
Pablo Iglesias ha prometido no decir ni una sola pullita ni de Ángel Gabilondo ni de Mónica
García, y está cumpliendo. No obstante, Mónica García dice que Pablo Iglesias es frívolo y ella
prefiere abrirse a pactar con Ciudadanos, y Mónica es una candidata que no se mira al ombligo ni
da golpes de efecto cinematográficos cuando asegura que curará Madrid. Y Ángel Gabilondo dice
que prefiere no contar con Iglesias si no con Ciudadanos -en caída libre hacia el Partido Popularpara construir un espacio abierto, plural y transversal que no tocará la fiscalidad ni la educación
concertada, y Ángel es un candidato soso, serio y formal.
No hablo para desaprobar lo que Mónica y Ángel dicen. Pero escribo aquí para decir lo que
siento. ¿Es la renuncia a una Vicepresidencia del Gobierno de España un acto de soberbia? ¡Oh
raciocinio! ¿Has ido a buscar asilo en lo irracional ya que la Humanidad ha perdido la razón?
Ángel y Mónica son políticos con dignidad. ¿Qué secretos agravios de Pablo Iglesias han
sufrido? ¡Ay! lo ignoro. No dudo de que desde su sensatez os darán sus razones. Yo no tengo ni el
talento, ni la elocuencia, ni el mérito, ni el estilo, ni los ademanes, ni el poder de la oratoria que
ambos tienen; solo soy un hombre franco, sencillo y llano que en este momento histórico para
Madrid solo sabe decir, Pablo, hermano, yo sí te creo.

2 comentarios en «Hermano, yo sí te creo»

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