Desde agosto pasado, el paro no ha dejado de subir en Alicante. Respecto al mes de diciembre, en enero hay 3.270 personas más en situación de paro registrado, en cómputo anual la cifra sube a 37.984, y respecto al año 2007, se contabilizan 101.311 personas inscritas en paro y buscando empleo. En total, Alicante termina el primer mes de este 2021 con 189.379 personas en paro. Enero es tradicionalmente un mal mes para el empleo en Alicante al finalizar las contrataciones de la campaña navideña, aunque hay que recordar que el mes de diciembre pasado también creció el desempleo en contra de lo que es habitual en diciembre. Es obvio que, con buena parte de la actividad productiva parada o ralentizada a causa de la pandemia, el empleo se resiente. Más allá del efecto covid sobre la ocupación, que esperamos sea, en mayor o menor medida, coyuntural y se recupere a medida que se suavicen las medidas de control sanitario, seguimos observando un mercado productivo estancado y sometido a las mismas inercias desde hace años. La recuperación productiva que tiene que ponerse en marcha frente a la pandemia debe prever un verdadero cambio de patrón económico que supere los problemas estructurales de los mercados productivo y laboral: estacionalidad, dependencia de los servicios, abuso de la temporalidad, economía sumergida,… O se toman medidas eficaces o se volverá a una “nueva normalidad económica” que se parecerá mucho a al “vieja normalidad” precaria y empobrecedora.

Otro dato que nos muestra la situación de ralentización económica es la evolución de los contratos. Este enero pasado se han firmado 36.225 contratos, la cifra más baja en un enero desde 2014. También la afiliación media a la Seguridad Social se resiente y muestra una caída anual de 17.126 personas, una caída que afecta al régimen general que pierde 18.241 afiliaciones, mientras que se recupera la afiliación de personas por cuenta propia, lo que es habitual en las situaciones de poca y precaria oferta de empleo por cuenta ajena. A estas cifras conviene considerar a las 148.488 personas afectadas por ERTE en los 28.714 expedientes registrados en la Dirección Territorial de Alicante a día 25 de enero, una gran cantidad de personas que no están en el paro gracias a la protección pactada por el gobierno y los agentes sociales.

Por sectores, y como es habitual, agricultura (+414) y servicios (+3.557) aumentan su registro del paro mientras que industria (-212) y construcción (-78) lo reducen. El 63’8% del aumento del paro lo sufren las mujeres; y el porcentaje de contratos temporales alcanza el 88’9% del total. En resumen, nada nuevo, por debajo de las cifras del impacto covid en el empleo, el mercado laboral sigue mostrando sus problemas estructurales: estacionalidad, dependencia de los servicios, discriminación de la mujer, temporalidad…

El panorama del empleo sigue siendo desolador. Es necesario apuntalar las políticas de protección de las personas y de creación de empleo de calidad. De ahí que este 11 de febrero este sindicato, junto a la UGT, haya convocado concentraciones en toda España para exigir el aumento del SMI, acabar con las reformas laborales que sólo han conseguido precariedad y despido barato y eliminar la reforma de las pensiones de 2013 que introdujo elementos para reducir su cuantía.

Hay que seguir insistiendo en la necesidad de cumplir las recomendaciones sanitarias contra la pandemia por COVID como elemento clave para la recuperación productiva y del empleo. Cuanto antes superemos esta situación menos víctimas sufriremos y antes nos podremos poner a la transformación del modelo económico y de desarrollo basado en la sostenibilidad y la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

José María Ruiz Olmos

Secretario de Empleo CCOO l’Alacantí-les Marines

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