Todo se va pasando cuando eres capaz de dar sentido, de no hacer que tu corazón se llene de oscuridad, de no hacer que todo parezca ese gran infierno, para el que siempre estamos preparados cuando no asimilamos las cosas y las dejamos dentro, para no mostrar el coraje que nos dan ciertas cosas, de aprender a dar oportunidades, y dejar las puertas entre abiertas, aunque al final las tengas que cerrar, para evitar un mal mayor.

Todo se va pasando cuando no dejas que la intolerancia penetre tanto en ti, que no te deje ver o mirar con los ojos del corazón, cuando comprendes que siempre habrá cosas por las que no merece la pena, y que tu has hecho lo mejor que podías, pero siempre encontraras quien se olvide de todo y lo importante es que valores que la vida sigue, que el tiempo no se para, que lo que te rodea es suficientemente importante, para no dejarte arrastrar por todo lo que parece estar al revés en un momento dado.

Todo se va pasando cuando aprendes a controlar tus sentimientos, cuando dejas que el tiempo cicatrice todas las heridas, no porque vayas a olvidar, si no para poder caminar tranquilo y seguir mostrando tu luz, a pesar de tener el corazón sangrando, porque te has dado cuenta que todo consiste en como tú te lo tomes, aceptes y luches por cada adversidad que se presente, y has conseguido ese equilibrio, que no te deja subirte ni creerte un dios, ni sentirte tan rechazado, para dejarte carcomer por aquellos que nunca tendrán suficiente, para saber amar, dialogar, tolerar, y respetar lo que tienen en frente.

Todo se va pasando si te das la oportunidad de encontrar opciones, posibilidades, si no tratas de utilizar a nadie, para tu beneficio, si no que vas dando lo mejor de ti, para que todo sea como debe y no te pierdas en las cosas necias, que por querer estar bien con todos, no llegas nunca a donde tienes que llegar y te hace olvidar que tu eres especial y único y que te tienes que quererte tu, para poder dar, recibir y seguir aprendiendo cada día de los detalles, de las adversidades, de las alegrías y de las tristezas, con el fin de levantarte cada vez que parezca que caes.

Todo va pasando para que te sirva de lecciones pequeñitas, para que sepas elegir siempre y no que te elijan a ti, para que los senderos que tomes, a pesar de equivocarte, los hagas tu y no te lo hagan y así responsabilizarte de tus actos con sus consecuencias, para poder asimilar las cosas y ser coherente con tu vida, con tu forma, con tu ser y con todo lo que ha ido creando a tu alrededor.

Todo va pasando si evolucionas, si creces, si no te olvidas de tus raíces, valorándolas, para no repetir posibles caídas, cuando das valor  a las cosas, miras con el corazón, y no lo utilizas solo para creerte el centro del universo, pues si eres mayor para ciertas cosas, lo eres para todo o para nada, si sabes ir con tu edad, si eres lo que eres y te aceptas como tal. Todo va pasando y en tu día a día lo vas mostrando, pues vas serenándote, vas digiriendo y vas haciendo camino como los poetas cuando cantan a la vida y le dicen que hoy estas, hoy lo cuentas, hoy lo intentas y hoy es hoy. Salud. 

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