Cuatro locos, un tambor y unos pases.

ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

Meses llevo intentando no escribir sobre quien no merece mayor publicidad de la que tiene. Encausado en no sé cuántas piezas y con juicios en vigor, Enrique Ortiz ya se hace la publicidad solo. Y no parece que sea la más adecuada para intentar mejorar su maltrecha imagen pública. Pero sus constantes salidas de tono y sus decisiones erróneas, bien por acción o por omisión ante quienes siguen controlando el club, impiden que mi retiro voluntario de la actualidad herculana siga vigente.

CUATRO LOCOS Y UN TAMBOR.

Y así, y a excepción hecha de la retransmisión gratuita para quienes sacaron a lo más parecido a un impuesto, el Carnet Compromiso, del partido del pasado domingo, todo han sido desmanes, feos e incluso desfachatez hacia todo aficionado herculano.

Desde la ya famosa frase respecto a los aficionados que protestan por su nefasta gestión, y que derivó en una caravana-manifestación, de “son cuatro locos y un tambor“, a hacer dimitir a Quique Hernández por dos veces, intentar ningunear a Perfecto Palacio (aunque no lo consiguió pues para conseguirlo hay que tener clase, y la clase no te la da el dinero), llegó el esperpento de la NO campaña de abonos, que serían acompañados con unos precios de entradas que, dadas las circunstancias actuales económicas de las familias pocos pueden permitirse. Precios de Primera para ver partidos de un club que no bajó a Tercera gracias a la Santa Faz, esa Santa Faz que ellos usan como si fuese solo suya. Porque uno llega a creer que todo lo que existe en Alicante piensan que es solo de ellos.

ABONOS PAGADOS POR ADELANTADO.

Los empleados jubilados del club, hablamos de unos 10-20 que pueden seguir con vida, al finalizar su vinculación cotractual, percibían dos pases para acceder al Rico Pérez en los partidos que el equipo jugase como local. Eso es algo que está firmado y bien firmado. El club ahora los niega, una situación que solo la justicia puede dirimir. Pero el problema más importante de esta historia viene con los despedidos.

LOS DESPIDOS.

Unos diez-quince empleados fueron despedidos en su día. Hablamos de hace unos cuatro o cinco años. En una negociación en la que, de buena fé, ambas partes (despedidos y empresa) afirmaron que la situación del club era poco menos que agónica, pactaron que, en lugar de cobrar en euros dichos finiquitos, se haría entrega de dos abonos por temporada. Dicho en cristiano: los despedidos (entre los que me encuentro) pagamos por adelantado los abonos hasta el fin de nuestras vidas…o de la del club, que tal y como están las cosas parece que lo segundo será más probable que lo primero. El redactado de los finiquitos es claro: “…recibirán dos pases por temporada, uno para el propio titular y otro para un familiar….con el que acceder al estadio Rico Pérez en todos los encuentros que juegue el Hércules CF, SAD, como locaL”.

Este año, ya han sido varios excompañeros los que han intentado recoger sus abonos. Hablo de los despedidos. Pues ni la señora Trini, ni el señor Celdrán, ni el señor Alejandro…nadie les ha dado lo que les corresponde. Nadie les ha entregado lo que han pagado por adelantado. En una frase: el Hércules de Ortiz les ha usurpado lo que les pertenece.

UN SECRETO.

Les contaré un secreto: hace unos meses, y antes de su marcha del club de Ortiz, me reuní con Quique Hernández. En ese encuentro, y de cara al centenario, le propuse que el Hércules debería hacer un pequeño homenaje a los porteros y acomodadores que inauguraron el Rico Pérez. Si las cuentas no me fallan, quedan con vida cinco. Y les aseguro que de los cinco, cuatro no están para jugar de titulares en el Granada, ni para ir a la huerta a cavar. Al contrario, precisan ayuda hasta para moverse. Recibí el “por supuesto” como respuesta.

Ahora, con Ramírez, Ortiz, Alejandro Just y toda la colla que maldirigen el club, no solo estoy convencido que ese pequeño pero merecido homenaje no se hará, además les quitan la ilusión de ver a su equipo. Y a los que perdonamos los euros a cambio de ser abonados de por vida se nos roba la ilusión, viéndonos abocados a una nueva sucesión de demandas por incumplimiento de finiquito.

Me cuenta uno de los excompañeros que Alejandro Just le llegó a comentar que “os damos los pases si pagáis las entradas“. ¿Perdón? Como diría aquel “está tó pagao“. Y que el propio Just le aseguró: “hablad con la Generalitat. Si quitan la restricción de mil personas no habrá problemas“. O sea, que yo lo entienda: la Generalitat Valenciana es la culpable de que el club no cumpla con unos finiquitos firmados…

Pues miren, no. Ni Just, ni Trini, ni Celdrán. Ni Ramírez, ni Ortiz. Ni ustedes son el Hércules, ni son nadie para romper un finiquito. Nos veremos, tarde o temprano, en el Juzgado de lo Laboral o el que corresponda. Y sí, lo que son ustedes son unos ladrones de sueños, de ilusiones. A mí, personalmente, casi me da igual ver o no al Hércules…., pues me robaron toda ilusión hace ya un tiempo. El problema que veo es que los dos del puro no tenían secuestrado nuestro sueño, nuestro club; lo que veo es que al Hércules nos lo han robado del todo.

Quédenselo. Sigan destrozando todo. Pero con mi finiquito no se van a quedar ustedes. Se pongan como se pongan.

1 pensamiento sobre “Cuatro locos, un tambor y unos pases.

  1. Todo muy cierto cierto Crespillo y tienes toda la razón. En el Hércules es que hay cosas que no cambiarán en la vida, ya ves tú lo que les costará dar simplemente lo que corresponde, no se le está pidiendo que den algo fuera de lo acordado. Se meten en líos ellos solos.

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