¡QUÉ GENTE MÁS MAJA!

Que el refranero español es muy sabio es algo que cualquiera sabe. Y entre otros muchos está ese que asevera que “Los que comparten colchón, se vuelven de la misma condición”, ¿o era, “cree el ladrón que todos son de su condición?” No sé, quizá valga cualquiera de ellos para explicar en parte la salida por la retaguardia del emérito.

Lo del colchón se entiende entre aquellos que vivieron lo del “quinto levanta tira de la manta, quinto levanta, tira del…” y aunque no quiera hablar del “quinto”, si lo haré un poco del “Primero”.

Decía, después de comenzar algo atropellado y renqueante que pareciera el ex monarca, que el ex Jefe del Estado también lo fue de los Ejercitos de esta santa ex España, donde la simbiosis entre ambos entes forjó esa necesidad de salir al ex terior.

Antes de la huida a Emiratos Arabes Unidos, nuestro Ejército estuvo en: Países Bálticos, República Centro Africana, Somalia, Malí, Irak, Senegal, Turquía, Bosnia i Herzegovina, Líbano, Colombia … Y es que de casta le viene al galgo el ser rabilargo. Sino que se lo pregunten a Korina.

Sin duda esas “misiones humanitarias” cuestan una pasta, pero ¡qué carajo!, “això ho pague jo” que diría aquel. Todo sea por promocionar a la “Roja”.

El caso es que además, junto con esa afición al escapismo a lo Houdini, que ambas instituciones comparten, hay más parecidos. Como muestra: ¿qué decir del estilo campechano que ha tenido nuestro antiguo Rey? Desde el “¿por qué no te callas? hasta el “lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir” son claros exponentes de lo que cualquiera diría por ejemplo, viendo el futbol en un bar, o por qué no, al volver a casa con la parienta.

Pues de ese estilo majete, sencillo, cercano, nuestro ejército tiene a raudales. No se les caen los anillos a los chicos y chicas de las brigadas paracaidistas, guardia civil o legión. Lo mismo te limpian una residencia de ancianos que esconden una muerte “extraña” entre sus filas. Todo por la patria.

Pero el premio gordo, quien acapara la mayoría de aplausos, más que merecidos, es la UME. Han estado al pie del cañón durante esta pandemia, limpiando sulfatadora en mano aquello que olía a pandemia, ayudando en otros momentos en inundaciones y donde se terciare.

Que no hay rastreadores, pues a rastrear…

Si visto así, ¿para qué contratar personal de limpieza?, ¿para qué contratar rastreadores?. Es más, desde aquí sugiero encarnecidamente que se pongan al frente de las escuelas, que faltan docentes; de las clínicas, que la sanidad está muy malita o donde se les exija. Necesito un persianero … la UME. Y un afilador … la UME.

En fin, siempre será mejor uno que valga para todo que muchos que solo sepan hacer una cosa.

Al final estará más que justificado que se llegue al 2% del PIB en gasto militar en 2024, tal como establece el objetivo fijado por la OTAN y como pide Trump y Abascal.

¡Si es que estos también son muy majos!

Kike Parra/@pcpe_alacant

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *