Pues amarga la verdad quiero echarla de la boca y si alma su hiel oca, retenerla es necedad”

(Fco. De Quevedo)

La Sra. Presidenta de FECOEMA Dña Ma. Angeles Cino, convocó una concentración en protesta por la acogida en Alicante de inmigrantes ilegales.

Las compañeras Consuelo y Yaissel Secretarias generales de CC.OO y UGT de L’Alacanti les Marines respectivamente, han dado la replica adecuadamente a este acto racista y xenófobo ( además de aporófobo. Sobre los cruceros altamente contaminantes no ha dicho nada).

No voy a ser quien añada o matice nada sobre lo dicho por las compañeras. Carezco de la autoridad y conocimiento de las compañeras a las que respeto profundamente, pero si ha dado pie para que plasme en papel algunas reflexiones que hace tiempo me rondan por mi inquieta cabeza.

Cierto es que, como titulan las compañeras, “la pobreza no se contagia, pero si se hereda“. Las hijas e hijos de familia pobre serán pobres salvo que la sociedad solidaria, los gobiernos y sus políticas rompan esa especie de maldición. La justicia social con un solidario reparto de la riqueza debe de imponerse de manera contundente y que la igualdad real e oportunidades rompan ese círculo vicioso.

Pero hay algo más. La xenofobia y el racismo son síntomas de fascismo.

Se suele decir que si tiene pco de pato, anda como un pato y dc ecua-cua lo más probable es que se trata de un pato. Pues eso.

Quizas podríamos hablar de “microfascismos” ( si se me permite la expresión), al igual que hablamos de micromachismo, fenómenos muy peligrosos pus pueden significar un síntoma de algo incipiente obien un poso, un residuo que permanece después de haber superado, supuestamente, esa fatal inclinación pero que, en cualquier momento, con situaciones favorables pueden rebrotar.

Podríamos hablar, también de neofascismo, puesto que las circunstancias, los modos, propia sociedad son distintos a los clásicos.

Atiendo a los razonamientos de quienes advierten de los peligros que entrañan banalizar los conceptos fascista y fascismo y comparto esa preocupación, pero igualmente me preocupa el que se pueda pensar que silenciándolo sse pueda conjurar el peligro. Aquello popular de “no nombrar la bicha”.

El fascismo, aunque silente durante un tiempo ha habitado entre nosotros siempre. Manifestandose de vez en cuando y otras veces se ha refugiado en partidos legales y no extraparlamentarios precisamente. Recordemos que, hasta hace muy poco el Sr. Abascal vivía de las mamandurrias de la Sra. Aguirre, relevante dirigente del PP y santa y señas del liberalismo más salvaje.

Ahora, ese fascismo ( o si se quiere neofascimo), desacomplejado, utilizando la democracia, eso que tanto detestaron y creo siguen detestando, ocupan escaños en el Parlamento y no de forma precisamente marginal o testimonial.

Me acuerdo ahora y con esto termino de un poema de León Felipe.

“…tenemos los españoles la garganta destemplada y en carme viva…/porque tres veces, tres veces, tres veces, tuvimos que desgañitarnos en la historia hasta desgarrarnos la laringe/la 1ª vez cuando descubrimos América y fue necesario gritar ¡Tierra! ¡tierra! ¡tierra!/ la 2ª cuando salio por el mundo, grotescamente vestido, con una lanza rota aquel estrafalario fantasma de La Mancha lanzando al viento, desaforadamente esa palabra de luz olvidada ¡justicia! ¡justicia! ¡justicia!… El otro grito es más reciente… fue l que dimos en Madrid en el 36, para prevenir la majada, para soliviantar a los cabreros, para despertar al mundo ¡Que viene el lobo! ¡Que viene el lobo! ¡ que viene el lobo!

El que dijo tierra, el que dijo justicia es el mismo español que desde la colina de Madrid dijo ¡Que viene el lobo!. Nadie le oyó (1)

  1. El poema completo lo podeis mirar en Internet

Alicante, 9 de agosto 2020

José María Rubio Gallo

Secretario General de Pensionistas en CCOO de l’Alacantí-Les Marines.

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