Allí estabas …,

apoyada en la barandilla

en la terraza de aquel hotel ,

me acerqué a ti en silencio

y respire tu piel ,

sentiste mi aliento cerca ,

te giraste sorprendida

y nuestros labios se rozaron ,

tus ojos brillaban

con destellos de esmeralda ,

la luna hechizo el momento

llenando de luz el silencio

que ardía de pasión incontrolada ,

extendi mi mano hacia la luna llena

buscando el interruptor de apagado

para que el amor quedara entre tú y yo

sin la luna de testigo .

Octavio Villa Pastor

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