¿Voluntarios o Personas que se ayudan a sí mismas?

PAQUI MOYA.

Ser Voluntario/a es un sentimiento, es algo interno que corre por las venas, un impulso, es fuerza, es lucha, es empatía, es desinterés, es solidaridad, es una mente muy distinta al resto de los mortales, es una fe inmensa en un mundo mejor, o por lo menos diferente al que nos obligan a convivir. Damos felicidad, nuestra recompensa, una sonrisa.

Los voluntarios son las personas que por elección propia, dedican parte de su tiempo a la Acción Solidaria, Altruista, sin recibir ningún tipo de remuneración ni económica ni material a cambio de su labor, estamos formados y reciclándonos constantemente, tenemos varios ámbitos de actuación Social, Cooperación, Medio Ambiental, Cultural, Deportivo, Socio-sanitario, Ocio y tiempo libre, Comunitario y Protección Civil.

En estos meses han aparecido muchos voluntarios/as, no sabemos por qué, estamos sobreviviendo un intrusismo exagerado, hoy en día cualquiera puede llamarse Voluntario, cuando más bien la afirmación sería: la primera, personas que con buen corazón ayudan a su vecino/a, amigo/a, un familiar, la segunda las personas que se ayudan a sí mismas, éstas últimas muy fácil de detectar.

Cuándo el Voluntario Social inicia la ayuda a una familia, empieza su proyecto, la primera parte Asistencial aportando una ayuda de emergencia en forma de alimentos, asistencia legal y material para los niños, sus necesidades básicas, la segunda parte socio-educativa, un segundo paso para contribuir a que las familias puedan salir adelante por sí mismas, proporcionando refuerzo escolar, formación y búsqueda de empleo, y la tercera parte la concienciación social actuando sobre el resto de la sociedad mediante la promoción de valores como la solidaridad, justicia y situaciones de precariedad.

Las personas que se ayudan a sí mismas, son las propias que podemos observar detrás de las redes sociales con sus reflexiones, fotos y vídeos, humillando con sus actos a las familias necesitadas, escuchándoles como y con pecho erguido formulan frases como “les de doy de comer” o “gracias a mi comen”. Estas personas NO son Voluntarias, desprecian con sus actos y palabras a las personas que llevamos muchos años ayudando con nuestro voluntariado y nuestra formación.

Existe la Ley de Voluntariado, existe el registro de Asociaciones y Entidades Voluntarias, existe la Formación al Voluntario y los Formadores de Voluntarios, tenemos nuestros derechos y obligaciones, nuestro contrato, seguro de accidentes y un trabajo totalmente altruista sin recibir nada a cambio, incumpliéndose todo ello por parte de muchas Asociaciones y Entidades que actúan, hoy en día, en el ámbito Social.

No dejemos que la palabra “Voluntario” sea utilizada por aquellos/as que no tienen la vocación de creer en la mejora de nuestro entorno y la vida de las familias, esas personas que no tratan de buscar soluciones a conflictos, sino que los crean, no creamos en esas personas, las que se ayudan a sí mismas, porque ser Voluntario/a es mucho más que ayudar, hay una formación, mucho sentimiento y nuestras medallas las llevamos colgadas en el alma.

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