Yo no soy Vicente Vallés.

Pues lo siento pero hasta aquí podíamos llegar.

Y no, no me ciega color político alguno.

La oleada o semioleada de apoyos al manipulador Vicente Vallés, ínclito presentador de Antena3 Notícias me cansa.

No está mal que la gente apoye a quien crea conveniente. Si yo tuviese un hermano canalla probablemente también tendría mi cariño y hasta comprensión. Pero más de uno, en un ejercicio de cinismo, están sobrepasando la barrera de lo lógico.

APOYAR SIEMPRE.

¿Dónde estaban esos periodistas, tanto locales como nacionales, cuando Vox ponía en el ojo del huracán a Ignacio Escolar, Antonio Maestre o a Cristina Fallarás? ¿Dónde narices estaban? Callados como cobardes, mirando a otro lado, silenciosos cual gallina de cloaca.

Vox “apuntaba“; Echenique se quejaba en un tuit.

¿Dónde estaban esos periodistas que ahora van de corporativistas cuando Vallés sacaba una encuesta de intención de voto y en la misma aparecían la primera, segunda, cuarta y quinta fuerza política, obviando a Unidas Podemos? ¿Dónde narices estaban? Callados como cobardes, mirando a otro lado, silenciosos cual gallina de cloaca.

NADIE ES INTOCABLE.

Si un médico falla, se le puede criticar. Si un cajero falla, se le puede criticar. Si una sindicalista falla, se le puede criticar. Si un político falla, se le puede criticar. Y le puede criticar cualquiera. Hasta un periodista como si se tratase de una noticia. Pero a un periodista no se le puede criticar. ¡Faltaría más! Las y los periodistas, con carrera o sin ella, están por encima del bien y del mal. Son intocables. Y que nadie ose a criticarles.

La libertad de expresión no existe solo para ellas y ellos: debe ser para todas y todos los españoles. Así que permítaseme decir que opino que Vallés es un manipulador (siempre lo fue). Como la mayoría de periodistas, pues no sirven a la verdad: sirven a una línea editorial, bien de izquierdas, bien de derechas.

Y se me permita afirmar que nadie es intocable. Nadie. Váyase a la mierda quien así piense. Váyase con su código deontológico bajo el brazo. En este país hace falta menos falso corporativismo y más libertad.

Señoras y señores: Yo no soy Vicente Vallés. ¡Váyanse a la mierda!

1 pensamiento sobre “Yo no soy Vicente Vallés.

  1. Los periodistas no son de izquierdas ni de derechas. “Desde que se invento la imprenta las noticias de los periódicos las dicta el que paga la tinta” No caigamos en difundir la falsa libertad de prensa en el capitalismo. Un viejo periodista me dijo hace años: “Quien paga la orquesta es el que dice la música que se toca en la boda.”

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