4 de mayo de 2020 a las 20:00 h.
La dificultad de contar
Francisco Jesús García García


A poco que se preste atención se pueden observar cifras no coincidentes en los datos sanitarios sobre la
pandemia provenientes de administraciones distintas. Ayer por ejemplo se produjo de manera muy
llamativa esa discrepancia entre los nuevos casos de contagios en la Comunidad de Madrid. Mientras el
Ministerio de Sanidad informaba de un solo nuevo caso, la Consejería Autonómica hablaba de 190.
La operación de contar es una de las primeras que se aprenden en la escuela. ¿Tan difícil es contar los nuevos
casos que se producen en una determinada demarcación territorial?.
La verdad es que contar es uno de esos procesos que es más fácil en teoría que en la práctica. No es
aconsejable que nadie intente contar los granos que contiene un paquete de arroz. Por eso, los cereales se
venden por peso y no por unidades. Sí, claro, en un kilo hay muchos granos de arroz, muchos más que
nuevos contagios en una Comunidad Autónoma. Pero la dificultad no siempre proviene de la cantidad. ¿Han
intentado contar alguna vez el número de niños que hay en el patio de una escuela?. Digamos, por resumir,
que no se dejan contar bien.
El primer escollo a la hora de contar es definir qué se entiende por “persona contagiada de COVID-19”. El
mismo Ministerio de Sanidad, en su informe número 95 de fecha la de hoy, con datos consolidados a las
21:00 horas del 3 de mayo de 2020, proporciona de hecho dos cifras diferentes para el conjunto del Estado.
Por una parte habla de 218.011 casos confirmados por PCR (la prueba más fiable, más cara y más lenta). Un
poco más adelante, el informe precisa que, además, se han notificado 30.290 resultados positivos con test de
anticuerpos (con más probabilidad de falsos positivos o falsos negativos que el PCR, más baratos y más
rápidos). Es decir se ha diagnosticado como enfermas a un total de 248.301 que han recibido seguimiento en
cuarentena, algunas de las cuales fueron hospitalizadas (118.889) y una parte de ellas (10.994) tuvieron que
ser ingresadas en la UCI. De ese casi cuarto de millón de personas diagnosticadas, 121.343 han ido dadas de
alta y 25.428 han fallecido.
A toda esa sopa de cifras añadamos a la vez la variable tiempo para comprender la complejidad del asunto.
Desde los primeros síntomas hasta los resultados de laboratorio pueden pasar varios días y varias pruebas.
Poco a poco se ha ido imponiendo el consenso internacional de usar como cifra oficial de contagios los
confirmados por PCR, que es el dato que utiliza el Ministerio de Sanidad de España en sus comunicaciones
al público. Sin embargo, por su precio, los PCR están siendo muy escasamente utilizados en los países más
pobres, de modo que sus datos probablemente solo representan una fracción mínima de la realidad de la
epidemia en sus territorios. La contabilidad no es tan democrática como la ingenuidad nos puede hacer creer.
En la tabla de hoy se presentan ordenados de mayor a menor los países del mundo con más número de
fallecimientos a causa del coronavirus. Independientemente de la superficie que ocupe un país o de la
población que tenga, cada persona muerta es irrepetible y supone una pérdida irreparable. Se trata de cifras
declaradas, inferiores a la realidad porque, no olvidemos, ni siquiera es fácil contar a los muertos.

Para reflexionar. #QuedateEnCasa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *