LA ANESTESIA DE LA EXPRESIÓN.

Ando observando y preguntándome por el inmenso repertorio de posibles nuevos cambios sociales que nos vienen encima:
Costumbres arraigadas que serán trasplantadas desde la maceta de nuestras vidas a invernaderos aislados de todos los exteriores posibles.
Pero sigo en fase de análisis e hipótesis al respecto, por lo que no voy a extenderme.
Tan sólo me pregunto cómo se va a entender este mundo con los ojos de un sordomudo, privado de la lectura labial y con un lenguaje de signos con una acera de separación… (Hablándonos a 2 metros sobre el cielo). 
Y -como ejemplo paradigmático- sirvan nuestros emoticonos, a los que nos hemos llegado a acostumbrar para acompañar como guarnición y dotar de sentimientos el aséptico texto de un WhatsApp, hasta llegar a sustituir expresiones y frases enteras.
El emoji como ejemplo damnificado de esta sarta de cambios que nos depara el siempre incierto y honesto futuro.Honesto por no ser más que la consecuencia de nuestro presente, que ya es pasado.

Salud. 

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