¡SIN DEMANDA DE PROSTITUCIÓN NO HAY TRATA DE MUJERES Y NIÑAS!

En el mes de febrero la Iglesia nos invita en una jornada mundial a la reflexión y a la lucha contra el fenómeno de la trata de personas, la esclavitud del siglo XXI.

La trata de seres humanos es una realidad invisible para la ciudadanía. Todavía existe mucha ignorancia y desconocimiento. Muchas veces no se detectan ni identifican situaciones de trata, siendo difícil por lo tanto combatir esta lacra si no se reconoce.

La trata de personas es un grave delito definido en el protocolo de Palermo, como la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, a través de amenaza, o uso de la fuerza, coacción, engaño, abuso de poder, o de una situación de vulnerabilidad, en cambio del control de la vida de la víctima, con fines de explotación que incluye la prostitución y otras formas de explotación sexual, los trabajos forzados, la esclavitud, la servidumbre, la mendicidad forzada, la extracción de órganos corporales y los matrimonios forzados.

Es una grave violación de la dignidad y de los derechos humanos que victimiza y esclaviza a millones de seres humanos en todo el mundo en diversos sectores económicos, en particular, en el trabajo doméstico, en la industria manufacturera, en el sector turístico y en la agricultura pero la más frecuente es la trata de personas para su explotación sexual. Esa relación entre prostitución y trata ha generado un mercado mundial de compra venta y cosificación de los cuerpos de mujeres y niñas por parte de los hombres. Se calcula que el delito de la trata es uno de los negocios más rentables del mundo, junto con el tráfico de drogas y de armas, en España generaría un volumen de negocio de entre 12.000 y 18.000 millones de euros cada año.

Las personas, mujeres y niñas especialmente, son la materia prima de este cruel y perverso negocio. La trata es una realidad cercana a nosotras. España es uno de los principales países de destino de las víctimas, también uno de los países más permisivos y consumidores de prostitución de Europa, (el segundo) donde se estima que la prostitución es ejercida por entre 300.000 y 400.000 mujeres. Se estima incluso que el 90% de las mujeres en situación de prostitución son víctimas de la trata con fines de explotación sexual siendo la mayoría de origen migrante (el 70%). Y aunque hay muchas otras causas como la desigualdad y la falta de oportunidades, el machismo, el consumo sin escrúpulos, es la demanda de prostitución la que favorece la explotación sexual y la trata de mujeres y niñas.

Pese a que existen diferentes mercados del sexo: la pornografía, el cibersexo, el turismo sexual, la prostitución transexual y la prostitución masculina, prácticamente todos los demandantes de prostitución son hombres y en su mayoría las mujeres son las prostituidas. Si mujeres, y niñas se convierten en víctimas de la trata, se debe, en última instancia, a que existe una gran demanda de prostitución que hace rentable su explotación. Sin demanda no hay oferta. Sin prostitución no hay trata. Se habla de proxenetas y tratantes pero se habla poco de los demandantes de prostitución.

Quienes generan la demanda comparten la responsabilidad de la violación de la dignidad y los derechos humanos fundamentales de las mujeres y niñas víctimas de trata. ¿Cómo es posible que los demandantes de prostitución no lleguen a cuestionarse si las mujeres son víctimas de una organización criminal, o si se lo cuestionan, que no les importe lo más mínimo? Por lo tanto este tipo de trata de personas no es un delito neutral, tiene un marcado componente de género porque afecta a las mujeres de manera desproporcionada siendo la inmensa mayoría de las personas en situación de prostitución mujeres y niñas y casi la totalidad de los demandantes de prostitución son hombres. La prostitución es controlada por hombres, los proxenetas, mayoritariamente ejercida por mujeres, demandad por hombres y mantenida a través de la violencia.

¿Y qué podemos hacer contra la trata? A los estados les compete la persecución de este grave delito pero todas y todos podemos y debemos tomar conciencia ante esta realidad tan cercana, cambiar nuestra mirada superando prejuicios: las víctimas cargan con historias de sufrimiento que a veces, sin querer, les lleva a caer en las redes de trata. No podemos ser cómplices ante estas situaciones de explotación sexual como laboral, participar en actividades o consumir productos en los que hayan podido haber trabajado victimas de trata, consumir sexo pagado. Si podemos denunciar públicamente esta realidad, sensibilizar, y luchar juntos contra la trata. Desde la HOAC, reafirmamos nuestro compromiso por la lucha de la dignidad y contra la trata de las personas.

Carolina Castejón de la Encina.

Abogada en derecho de extranjería e impulsora de la Mesa Alicante Trata 0 Perteneciente a la Hoac de Alicante.

1 pensamiento sobre “¡SIN DEMANDA DE PROSTITUCIÓN NO HAY TRATA DE MUJERES Y NIÑAS!

  1. Dios me libre de contradecirla. Exposición impecable. Al decir DIOS, ya resume mi “ampliacion”. Difícil en tan poco espacio: paraíso – serpiente. El bien y el mal. Somos libres de elegir otros dioses: dinero, placer, poder…No elegimos al DIOS DEL AMOR. Siguiéndole todos no habría proxenetas, asesinatos, robos, guerras… Recursos empleados en armas cubrirían medios para prosperidad y paz de los ahora emigrantes de sus países. Ninguno abandonaría su amada tierra.
    Te ruego admitas un abrazo.

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