¡¡YA ESTÁ BIEN, A PESAR DE LAS VICTORIAS!!

Adrián Ortuño / @vicentlau

El futbol es eso que llamamos deporte cuando once jugadores se enfrentan a otros once en un campo de fútbol y con un balón de por medio.

Muchos expertos han hablado y filosofado sobre este deporte, así que yo no lo haré porque ni soy experto y mucho menos un filósofo. Pero me permitiré citar una frase de Diego Pablo Simeone que dijo “No ganan siempre los buenos, en ocasiones ganan los que luchan hasta el final”. Y esto no solo es aplicable al fútbol, sino a cualquier momento o circunstancia de la vida.

El Hércules C.F. ayer domingo ganó en la Nova Creu Alta de Sabadell al líder del Grupo 3, son circunstancias del fútbol, unas veces se gana y otras se pierde, incluso cabe la posibilidad de empatar. Este deporte es así de “curioso”. Si fuese sencillo no tendría ningún interés porque tal y como dijo Jean-Paul Sartre (este sí que fue un gran filósofo) “En el fútbol todo se complica con la presencia del equipo contrario”.

El ánimo del aficionado herculano parece haberse “apaciguado” después del resultado favorable porque como todos sabemos… cuando la pelotita entra en la red se produce una especie de relax, una panacea que casi todo lo calma.

Mi ánimo no es hablar del fútbol como deporte, del que lo practiqué en mis años juveniles con muy malos resultados, no es nada recomendable un portero con miopía, se lo aseguro por propia experiencia. Prefiero hablar de la otra cara del fútbol, la parte empresarial que es la más oscura, la más desagradable y la que distorsiona el deporte.

Nuestro Hércules, y digo “nuestro” porque así lo sentimos los aficionados, ha tenido en toda su historia bastante mala suerte con los gestores que han regido el club. Mucho más desde que el Alcalde Diaz-Alperi maniobró para que un empresario alicantino que lo más redondo que había visto y tocado era una moneda (en esto un experto), se convirtió por arte de birlibirloque en dueño y señor con poderes plenipotenciarios sobre un club de fútbol de gran historia.

Es curioso como una persona que ha triunfado en el mundo de la empresa, sea capaz… perdón, quise decir “sea tan incapaz” de triunfar en el negocio del fútbol, porque como todos sabemos el fútbol tiene esta doble vertiente, incluso triple vertiente, deporte/negocio/espectáculo. El motivo de estos 20 años de #DESIDIAHCF vienen motivados por su total desinterés en la parte del espectáculo y en la parte deportiva, colocando en la gestión a familiares, amiguetes y vividores varios que se han ocupado de sangrar económicamente el club en su propio beneficio. Sin más interés alguno. Y los “socios-accionistas” que han llegado para “ayudar” lo que realmente perseguían no era más que arañar “su parte del pastel”. En definitiva todo un despropósito al que llegamos a puertas del centenario del Hércules C.F. (me resulta complicado llamarle Hércules de Alicante C.F. desde que supe que esta denominación estaba registrada por Enrique Ortiz).

Muchos aficionados y seguidores han iniciado una campaña que espero y deseo sea definitivo, para que los gestores actuales desaparezcan del club, no sin antes hacerse responsables subsidiarios del pufo y la deuda que ellos han generado. Me encanta ver que la afición herculana, siempre tan fragmentada, se une en un objetivo común: “Que Ortiz, su familia, sus amiguetes y todos los vividores abandonen el club”. Esto me recuerda cuando prácticamente todos los partidos (en aquella época ilegalizados y en la clandestinidad) se unían en la denominada Mesa Democrática para luchar contra el dictador Franco y el sistema que mantenía a sus amiguetes y colegas de armas.

Contra los agoreros que pregonan que “Sin Ortiz el Hércules no existiría” hay que recordarles que no es la primera vez que el club está en un pozo y salió, unas veces con mejor resultado y otras a duros trompicones, pero aquí seguimos 98 años después de que Vicente Pastor Alfosea “el chepa” inscribiese en la federación al club que promovió junto a otros chavales. Caerse está permitido pero levantarse es obligatorio (proverbio ruso).

Espero y confío en que si los resultados del equipo van mejorando y nos sacan de puestos de descenso a 3ª División (cosa que deseo con toda mi alma), no perdamos de vista el objetivo final. Ya está bien de asumir aquella frase del gran Alfredo Di Stéfano que decía “Jugamos como nunca y perdimos como siempre”, porque “El éxito sin honor es el mayor de los fracasos” (frase de otro grande, D. Vicente del Bosque)

Foto: http://www.herculesdealicantecf.net/

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