Hércules Club de Fútbol ¿de Alicante?

PEDRO DE GEA LOZANO/ @degealozano

Llegados a este punto de la temporada, donde como dice el bueno de Falcón, solo nos queda el honor, la fe y echarle lo que yo creo que este equipo sí tiene y es calidad, voy a desviar el tema. Todos los medio aficionados nos hemos preguntado alguna vez qué le pasa al Hércules Club de Fútbol. La vía rápida y no inmerecida es acordarse de los Ortiz´s o Ramírez de turno. Pues bien, yo tengo mi teoría, otra teoría más.

El pasado domingo cada abonado tenía 4 entradas gratis. No me voy a ir más allá de los cinco mil abonados reales (por si las moscas). Cinco mil por 4 abonos por barba, 20.000 espectadores, más esos abonos, total unos 25.000 espectadores en el Rico Pérez. Sin funcionar los tornos, me moló mucho que el Hércules anunciara la cifra de 8125 espectadores, olé el ojimétrico contador de personal del domingo. Olé. En fin, pues yo le calculo que seríamos unos 6523 (pa´ chulo yo).

¿Y dónde estaban los otros 20.000?

Leñe, que era gratis, que no costaba nada, 0 euros…. y no todo es marcha deportiva o Ramírez y Ortices varios. No, sencillamente pocos o muy pocos sienten el Hércules como el equipo de fútbol de la ciudad de Alicante. No hay apego, no hay simpatía, sencillamente no hay afición, seamos claros, el Hércules a día de hoy no engancha ni social, ni deportiva, ni empresarialmente.

Yo no voy a buscar culpables, porque habría que hacer una tesis doctoral de hasta la procedencia y origines de los alicantinos para intentar justificar tal desapego, pero sí voy a intentar aportar positivismo y un grano de arena.

Al Hércules le tocó Ortiz o a Ortiz le tocó el Hércules por sorteo digital y hasta ahora para él, ha sido una empresa más y como tal la ha dirigido y como tal ha actuado, pero sencillamente porque es lo que sabe hacer. Y no, no me voy a meter con Ortiz, lo siento por aquellos que pensaban otra cosa. Pero sí voy a intentar dejar en el aire lo que yo pienso que se debe de cambiar y es algo tan sencillo como que el Hércules ha de dejar de ser una empresa para convertirse en un Club Deportivo, hasta empresarial si quieren, pero un club deportivo.

Tengo un gran amigo que dice que el peor enemigo de una empresa es el propietario y aquí está el mejor ejemplo. A mí no me importa que Enrique sea el propietario, a mí lo que me importa es que el propietario no sea quien dirija el Hércules. Casi prefiero al Tito a que me toque un Abdullah ben Nasser Al Zani

No he visto en muchos años en el Hércules una junta directiva en condiciones, con sus delegaciones y responsabilidades separadas. Desde que nos dejó el bueno de Pepito Alcaraz, no he visto un delegado de Peñas, nunca jamás hemos conocido un delegado de relaciones instituciones, poco se ha visto al responsable de expansión del Club, si lo hay. Nunca se ha visto al delegado de imagen y responsabilidad social del Hércules, no sabemos si hay un delegado responsable de establecer contactos empresariales y comerciales con la ciudad y/o provincia, no sabemos quién es o si existe el responsable de la cantera o de los veteranos, no entiendo como en estos tiempos no haya un responsable de nuevas tecnologías para comprar de una vez entradas por internet. Lo de delegado de otras secciones ni hablamos ya….

¿Saben ustedes que en la junta directiva del Athletic de Bilbao está la presidenta de las mujeres empresarias de la ciudad o hasta el gerente de los comerciantes de Bilbao? ¿Saben ustedes que el Betis tiene directora de atención al bético (que además es la presidenta del Betis Féminas)? ¿Saben ustedes que el Albacete Balompié con un plan de acercamiento a la afición y a las instituciones ha construido alrededor del club un halo de confianza y credibilidad que se ha traducido en un acercamiento al tejido empresarial provincial, regional y nacional, aumentando socios y patrocinadores? ¡Ah! ¡Y encima da beneficios!

El Hércules tiene que ser de la ciudad de Alicante, que a todos los que nos gusta el fútbol se nos ponga los pelos de punta a ver el color blanquiazul. El Hércules ha de ser de un trocito de cada uno de los alicantinos, un orgullo que pase de generación en generación y que definitivamente sea el Hércules de Alicante. Y eso solo se consigue con profesionalidad, trabajo y dedicación. Ese día igual hasta empezamos a ganar partidos.

Pd. Este escrito se lo quiero dedicar a Carlos Parodi, un tío que hizo lo que pudo, supo, le dejaron o le indicaron, pero al que nadie le podrá negar dedicación y “patiment”. Yo sí te ficharía para la nueva Junta.

Foto: lasprovincias.es

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