ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

Créanme que he dudado mucho en escribir estas líneas. Y he dudado por dos motivos: uno, porque me auto-impuse una ley del silencio sobre el Hércules; dos, porque lo que conocen que ha ocurrido no ha sido publicado ni en el medio en el que trabaja el periodista afectado.

LUCAS VERDÚ BELMAR.

El periodista afectado es Lucas Verdú. Como saben ustedes bien trabaja para el diario Información de Alicante. Y como ya conocen, ayer estuvo a punto de ser agredido por uno de los máximos accionistas del Hércules: Juan Carlos Ramírez.

Poco o nada original se puede ser en un articulo de opinión cuando la realidad supera la ficción. Y quien me sigue en mi cuenta personal de twitter bien sabe que con don Lucas jamás tuve una relación muy cordial o cercana. Pero una cosa no quita la otra. Y el silencio es la mayor muestra de cobardía que pueda existir en el ser humano.

NO PODEMOS CALLAR.

Evelyn Beatrice Hall dijo aquello tan famoso de “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo“. Y hoy, todos los aficionados, todos los blogueros, todos los portales, todas las radios, todas las televisiones y todos los periódicos deberían condenar los execrables hechos ocurridos ayer. Y defender, solidarizarse y “acompañar” a la víctima: el periodista.

Da igual si el propio diario Información calla o no calla. Da lo mismo si algunas personas se ponen de perfil. Incluso es totalmente vomitivo que la cuenta oficial del club a estas horas no haya pedido disculpas o que su Jefe de Prensa no haya emitido una nota de prensa lamentando lo sucedido a instancias del Presidente, otro que está muy callado, Carlos Parodi.

NO NOS VAN A DOMAR NI DOMESTICAR.

Y dará igual que pongan multas por pancartas no ofensivas. Dará igual que hayan intentado hacer la vida imposible a comentaristas (José Alonso, por ejemplo). Dará igual que pueda haber cuentas troll (y no tan troll) amenazando o intentando desprestigiar a quienes critican a este Consejo de Administración.

No nos van a domar ni a domesticar. Una cosa es ser un circo y otra, parecer protagonistas de una película de matones. Ramírez debe irse ya u Ortiz desautorizarlo. Y a continuación, el propio Ortiz marcharse.

Dejen de amedrentar, dejen de faltar el respeto a la sociedad alicantina, a la afición herculana. Respeten la libertad de información. Y márchense a Burundi, Qatar o Ruanda. Allí hay dictaduras consolidadas y quizá se encuentren más a a gusto que en España, en Alicante.

Mi solidaridad con don Lucas Verdú y todos los que defienden la libertad.

¡Macho Hércules!

Fotos: estadiodigital.es

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