ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

No te conozco de nada. De hecho, a día de hoy no somos ni compañeros.

Digo bien: a día de hoy. Hace unos meses me dí de baja como inscrito en Unidas Podemos por cuestiones que no vienen al caso aunque sí te digo que jamás he dejado de creer en esta confluencia como bastión necesario contra las derechas y como método de lucha de los más desfavorecidos.

Me siento Pablista. Siempre, desde que empecé a verlo en los debates de Intereconomía, le admiré. De hecho, veía esos debates cuando él aparecía.

Como sabes mejor que nadie, ayer se consiguió. Seguro que fue duro y complicado pero se consiguió. Y hasta llegar al día de ayer hemos sufrido mucho. Todas y todos. Porque los que eramos base en Podemos o ahora somos simples simpatizantes también hemos sufrido lo nuestro ante el acoso y derribo de muchos medios de comunicación y, por ende, de las gentes malinformadas.

Pero este siete de enero siempre estará en nuestra memoria. Y deduzco que especialmente en la tuya. Los aplausos sentidos de quienes te aplaudieron, los abrazos sinceros de quienes te abrazaron, los besos limpios de quienes te besaron nos llegaron a todos los que estábamos al otro lado de la pantalla. Es más: muchas personas quisimos abrazarte, besarte, aplaudirte y mandarte fuerza, mucha fuerza.

Dicen que una empresa se hace grande cuando todos sus empleados se esfuerzan en conseguirlo y, además, hay un capitán (jefe) que sabe cómo sacar lo mejor de cada uno de ellos. No me cabe duda que Pablo es el mejor capitán que puede tener a día de hoy tu (nuestro) partido. Pero menos dudas me caben en que si España fuese una empresa tú serías la empleada del siglo.

Has dado todo de tí cuando deberíamos nosotros estar dándotelo todo a tí. Es por eso que deseo que nadie olvide el servicio que has hecho por este país yendo a votar. Es por ello que estoy convencido que te has ganado el respeto y los corazones de millones de conciudadanos. Es por ello que te muestro mi más sincero agradecimiento. Es por ello que, desde ayer, para mí hay dos personas a las que admiro: Pablo Iglesias y tú, doña Aina Vidal.

Fuerza, coraje, ánimo, suerte…y que sepas que aquí tienes a este humilde escribano para lo que necesites.

Un beso desde Alicante.

Foto: eldiario.es

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