ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

Se ha vuelto a armar. Ellos son así. Si no lían alguna no están contentos.

Había una frase del trístemente desaparecido, y siempre añorado, Vicente Crespo que rezaba así: “El Hércules es como la ONCE: cada día, un numerito“. Y eso que solo era el comienzo de todo lo que está pasando y ha pasado.

ORTIZ- RAMÍREZ; RAMÍREZ-ORTIZ

Y mientras van pasándose la pelota. Una temporada le toca hacer las burradas a algún personaje cercano al constructor alicantino y otra, al empresario ilicitano. En alternancia. Sin sentido alguno. Dejando al borde de la ruina (quizá fui generoso y deba decir en la ruina más absoluta) al Hércules. Y no solo ruina económica; la peor de las ruinas es la social.

Por vez primera en muchos años, el mérito de estos dos señores es haber conseguido no solo que la afición (en su inmensa mayoría) se ponga de acuerdo en algo; además han conseguido que despierte de su letargo. Y no solo eso: la prensa, esa parte de la prensa que estaba adormecida también, en su mayoría, es claramente crítica con los que maldirigen el club desde hace 20 años (Ortiz) y 6 años (Ramírez).

RESPETAD EL ESCUDO.

Se pide solo eso: que respeten el escudo. El Hércules como club es una seña de identidad, deportiva y si me apuran, cultural, de la ciudad de Alicante.

Nadie le exige a Enrique Ortiz que le guste el fútbol. Tampoco se le exige a Ramírez, un empresario vasco que fue consejero del Elche, que ame al club. Como tampoco se le reclamaba a Botella que de pequeño naciese con el lema “Macho Hércules” tatuado en la espalda. Y a día de hoy nadie pide a Parodi que diga en público sobre el consejo actual lo que dijo de los jugadores tras la derrota en La Nucía, que siente vergüenza. El trabajo está muy difícil y hay que llevar comida a casa, ¿verdad, Carlos?

Por eso solo se pide a los que están dentro que respeten el escudo como emblema de nuestra ciudad que es. Y por ende, a todos los aficionados y aficionadas, abonados y abonadas, accionistas o no. Y si no piensan hacerlo, y tiempo han tenido para demostrar que querían, que se marchen a sus casas y negocios.

Un presidente, por muy a sueldo que esté, no puede seguir callado ante los atropellos que están realizando la tropa que tiene arriba en su escala jerárquica.

Un vicepresidente, por mucho que le guste figurar, no puede mirar para otro lado mientras se maltrata a la afición. Si desea sentirse importante, hágase presidente de su escalera o alcalde de una pedanía oriolana.

Un accionista de referencia no puede hacer lo que le salga de las narices sin tener el consentimiento del otro. Y ya lo hizo consiguiendo la dimisión del único que ha puesto algo de cordura en los últimos años, Quique Hernández, y ahora fichando al entrenador que le da la real gana (y que mucha suerte tenga) y riéndose de la hinchada blanquiazul.

Y un máximo accionista, acreedor, culpable de todo, o lo que quieran, no puede hacer lo que desee con esta institución casi centenaria, por mucha acciones que posea a su nombre, al de sociedades o a nombre de su perro. Mucho dinero público ha ido a parar a las arcas de esta S.A.D., por lo que parte del club es de todos y de todas.

NO IREMOS AL ESTADIO.

Y mire usted, señor Ortiz: usted es el culpable que estemos en Segunda B; el culpable que estemos en puestos de descenso; el culpable que en la ciudad vecina se rían de nosotros, cuando no sienten lástima (que es casi peor aún); el culpable que el Jefe de Seguridad siga en su puesto tras varias cacicadas (y alguna más que habrá me huelo).

Usted, señor Ortiz, vino como salvador y no solo no va a quedar como lo que pudo ser; además va a quedar como alguien que, cuando pasee por Alfonso el Sabio, por el puerto de la ciudad, o por cualquier lugar de la misma, será ignorado, repudiado, pasando a los anales de la historia como el peor y más nefasto dirigente de un club de fútbol.

Gracias al señor Ramírez y a su omisión, señor Ortiz, en el tema del partido de Copa, el martes el estadio será un cementerio. No solo la mayoría de abonados no pagarán su entrada; además, varios ex-empleados con pase vitalicio (como bien sabe usted como pago por el finiquito) no iremos. Medios de comunicación como COPE no recogerán las invitaciones que entregan. Todo como solidaridad a esos mismos abonados a los que usted hace no mucho pedía mil euritos para marcharse.

Márchense todos. Pero todos. Si yo tuviese un familiar agonizando y que es alcohólico, intentaría recuperarle. Pero si viese que la muerte es cosa de días y, además, hace el ridículo constantemente, intentaría que le sedasen y falleciese. Haga eso si quiere con el club. Pero no siga arruinando al Hércules y haciéndonos sentir más vergüenza. Porque nosotros tenemos de eso, vergüenza. Veremos cuántos de ustedes la tienen.

2 pensamientos sobre “Vergüenza herculana.

  1. El payaso de Parodi salió ala palestra porque echaba de menos estar apartado en la sombra y no chupar cámara,Ortiz mientras tubo ala Castedo era el amo del mundo ahora no tiene interés de resurgir al club y Ramírez vino ha incordiar y usar el reclamo del Hércules para lucrarse del Panorámis y cada vez que lo veo la prepotencia que derrama con el puro me dan ganas de vomitar eso es lo que bieron mis ojos y me convencieron de la poca gana que an tenido por luchar por este club que verdaderamente les resbala lo que pase con el. Ellos tratan que toda la porquería que an creado no les salpique

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