Francisco Jesús García García

Hechos

En la sesión del jueves 28 de noviembre de 2019, el Ple dels Corts Valencianes, a propuesta de la Comisión de Peticiones, ha adoptado la resolución de elegir como Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana al Señor Ángel Luna González, aprobando así con mayoría cualificada de dos tercios de la Cámara una iniciativa presentada por el Partido Popular, el Partit Socialista del País Valencià, Compromís y Unides Podem, con el resultado en la votación de 68 votos a favor, 28 abstenciones (de Vox y Ciudadanos) y 3 ausencias.

Antecedentes

En el convulso primer trimestre de 2015, en plena cresta de la ola de la indignación popular por la escandalosa gestión política de la gran crisis económica, los dos partidos del turnismo, PSOE y PP, después de las Elecciones europeas de 2014 y con la crisis catalana en cuarto creciente, estaban sumidos en el desconcierto político por la aparición de Podemos en un mapa electoral con un horizonte sin mayorías absolutas posibles. Ítem, más de una encuesta estaba dando a Podemos la mayoría en intención de voto para las siguientes elecciones generales. No era ninguna broma, Syriza acababa de ganar las elecciones en Grecia: Tsipras y Varoufakis ya gobernaban el país heleno.

Con este telón de fondo tuvo lugar en Alicante una singular batalla política iniciada en el diario Información por Ángel Luna, quien, desde su columna semanal (En términos de defensa) publicó sendos artículos consecutivos de opinión, el domingo 1 de febrero (con el título Mucha ilusión, poco programa) y el 8 de febrero de 2015 (al que, como practicante del running e inspirándose en Murakami, tituló De qué hablamos cuando hablamos de política) en los que invitaba a “reflexionar sobre Podemos”.

La reflexión consistía en realidad en una retahíla de muestras de antipatía hacia el partido emergente:

“[no aporta ningún]análisis innovador, alguna denuncia nueva, algo que no se hubiera dicho y repetido durante los últimos cinco años”, “[no aporta] tampoco propuestas de futuro”, “promete los cielos, sin detenerse demasiado en las estaciones intermedias”, “No sé qué es peor, si carecer de programa u ocultarlo”, “[en Podemos] sólo participan realmente los que garantizan fidelidad al discurso ambiguo”, “la deliberada ausencia de programa, [en Podemos]”, “gira en torno a una incesante actividad multiasamblearia, enfocada a decidir con qué fórmula van a concurrir a las elecciones y cuál va a ser el papel de cada sigla –o cada personaje– en el resultado final”, “sólo trascienden noticias relacionadas con conflictos en torno a las primarias y poco más”,…

Otrosí, escribía, “[Podemos se halla envuelto en un] confuso asunto, como es el de las facturas extranjeras de Monedero”haciéndose así eco de las campañas difamadoras de los entonces nuevos diarios digitales de la caverna mediática. Es decir, nada nuevo ni distinto que no se hubiera dicho, repetido y publicado in illo tempore contra Podemos. Consúltese por ejemplo el libelo, también publicado en InformaciónTic-tac y pásame el porro” de Francisco Sánchez Martínez, director del Centro de Elche de la privada Universidad Cardenal Herrera.

Todo estaba dicho, salvo que el firmante del dúo ya era a la sazón Adjunt al Síndic de Greuges (cargo detentado en aquel momento y hasta julio de 2019 por José Cholbi) y firmaba los dos artículos como tal, es decir, no a título personal, si no como si ejerciese de portavoz o representante de una Institución con una plantilla de casi cuarenta funcionarios que tiene como única misión velar por el cumplimiento y respeto de los derechos y libertades que asisten a las personas ante la Administración local y autonómica, nada que ver con realizar y publicar análisis políticos.

Las calenda de Martius

Lógicamente esta impostura enfadó a Podemos Alicante que presentó una reclamación a José Cholbi, y, como consecuencia, Luna, se supone que después de valorar y rechazar la posibilidad de renunciar a su Adjuntía para ejercer de analista político, emitió un comunicado el 1 de marzo en el que anunciaba:[] como no quiero que la Institución se vea envuelta en polémicas, he decidido dejar de publicar. Como despedida, os recomiendo este artículo de Juan Ramón Gil, el director del periódico. En él valora la actuación de Podemos”.

Dicho artículo, “Podemos llamar a esto fascismo”, el más incendiario, contradictorio y políticamente beligerante de los escritos por un director de Información en sus casi 80 años de historia, abusaba peligrosamente -para el propio prestigio periodístico de su autor y del medio que dirigía- de la hipérbole acusando directamente a Podemos de fascista (sic), la autocontradicción, al reconocer en contra de sus propias tesis que “es obvio que el Síndic de Greuges [y por extensión sus adjuntos] no puede militar en un partido, ni participar en actos políticos partidistas[ni antipartidistas, se colige]”, y del argumento ad conditionallis al plagiar, como había hecho ya Luna, sin el más mínimo rigor y con absoluta imprudencia, el tópico libelo relativo al “tal Monedero, acusado de escamotear a ese pueblo que tanto dicen defender”.

La rápida y acertada respuesta el mismo día (¿Podemos llamar a esto prejuicios? Podemos) de un Pascual Pérez Cuenca entonces todavía políticamente ágil, fresco, agudo y valiente, no evitó un bochornoso aluvión de colaboraciones en Información (véase por ejemplo a Antonio Mira-Perceval o Pep Rubio) repitiendo, como si cualquier cosa valiese para dar leña al mono, el mismo mantra antipodemita:

Digo yo que ser «Casta» es también que Monedero, el obrero, cobre 400.000 euros en dos meses, […], o que el mismo Pablo, el mesías de tono suave, recibiese supuestamente pagos en sobres de la productora de su programa o que, directamente, se ausentase de sus obligaciones como europarlamentario para darse baños de multitudes.” (Pep Rubio)

Ironías de la Historia

Podemos es ahora un Partido de Gobierno con ministrables. El único partido con el que el PSOE, en el que tantas décadas ha militado Ángel Luna, puede formar un gobierno de progreso. Todos los partidos, excepto Vox, han adoptado el sistema de primarias para elegir sus órganos internos. Ninguna de las calumnias difundidas hasta el hartazgo contra Podemos desde 2014 ha podido ser probada. Y ninguno de los columnistas que aquí se citan ha rectificado, se ha desdicho o ha pedido perdón.

Ángel Luna acaba de ser elegido Síndic de Greuges con los votos del mismo Podemos al que indebidamente proclamaba manifiesta animadversión. Hubiese bastado la abstención, ni siquiera el voto en contra, del grupo Unides Podem para que su candidatura no hubiese salido adelante, abortando lo que probablemente será su último y plácido destino en su dilatadísima carrera política.

Diagnóstico

Cualquier partido político que se respete a sí mismo se hubiese opuesto (y más teniendo en su mano la llave del veto) al nombramiento como Síndic de una persona que hubiese mostrado tal animosidad contra su organización y más aún sobreactuando indebidamente desde un cargo más allá de la política”. Recuérdese por ejemplo el veto del Partido Popular a Emilia Caballero, aspirante al puesto también habiéndolo ocupado interinamente mucho más tiempo que Ángel Luna y además sin gruesos deslices partidistas.

¿Por qué entonces el Grup Parlamentari de Unides Podem en Les Corts ha aceptado su nombramiento?

¿Ignorancia sobre la historia de su propio partido en Alicante a pesar de que tres de sus ocho diputadas -nada menos que la Síndica y las dos portavoces adjuntas– lo son por esa circunscripción?. Algo de eso podría haber (Valencia pilla muy lejos), aunque también me consta que Naira Davó fue advertida en persona de las circunstancias del caso y, sin embargo, tanto en las negociaciones previas, como en la Comisión de Peticiones o en el Pleno, Unides Podem aceptó la propuesta de nombramiento con pasividad, sin convicción pero sin rechistar: véase por ejemplo la intervención en la Comisión de la portavoz Estefanía de los Rey Blanes.

Lástima porque se ha desaprovechado una ventana de oportunidad en una Sindicatura al servicio directo de la ciudadanía de poner coto a las puertas giratorias interiores (Luna ha sido concejal, alcalde, diputado en Valencia y en Madrid, Conseller y senador), de desmarcarse de las veleidades rotatorias en las Instituciones (Cholbi provenía del PP, Luna del PSOE), de darle más protagonismo a la sociedad civil no política alicantina (La Sindicatura de Greuges tiene su Sede en Alicante y ha sido ocupada siempre por personas oriundas o residentes en la provincia) o de apostar por una mujer para un puesto que, con mas de un cuarto de siglo de historia, solo ha sido detentado por una y además interinamente durante tres años.

¿Ha sido solo dejadez o es un síntoma preocupante?

3 pensamientos sobre “EL SÍNTOMA LUNA.

  1. Pues sinceramente, siento verdadera vergüenza de los representantes de mi partido(Unidos Podemos). Esa falta de información, si la hubiera, o esa falta de coherencia, me parece de un cinismo verdaderamente, preocupante!!!

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