DIA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL.

En torno al 10 de octubre, y a lo largo de todo el mes. desde 1992 la Federación Mundial de la Salud Mental y las más de 300 entidades del movimiento asociativo Confederación Salud Mental España realizan actividades informativas, de sensibilización y de reivindicación para promover la salud mental. Desde entonces la Organización Mundial de la Salud se une y apoya dicha iniciativa.

Por sexto año consecutivo el lema se ha elegido por votación de todos sus miembros y este año es “Conect@ con la vida”.

Este lema además está en concordancia con la temática propuesta por la Federación Mundial de la Salud Mental: “Promoción de la Salud Mental y prevención del suicidio”.

El objetivo de este lema es reivindicar un abordaje transversal del suicidio para mitigar los efectos del mismo: prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y continuidad de cuidados de los trastornos mentales.

El suicidio es el mayor problema de Salud Pública en Europa, estimándose en 11,93 por 100.000 el promedio de su tasa de prevalencia.

Si nos fijamos en España, en 2017 fue el suicidio, de nuevo, la principal causa externa de mortalidad. Fallecieron 3.679 personas (2.718 hombres y 991 mujeres) un 3,1% más que en 2.016. Por lo tanto la tasa de suicidios se situó en 7,7 por cada 100.000 (11,7 en los hombres y 3,8 en las mujeres). Es la tasa más alta desde 2005. Por comparar, el número de muertos es muy superior al de las fallecidas por accidentes de tráfico (1.943 personas).

Según la OMS entre el 65 y el 95% de los casos de suicidios están relacionados con problemas de Salud Mental. La tasa de mortalidad por suicidio es 9 veces mayor en personas que padecen trastorno esquizofrénico que la de la población en general, así como que la depresión mayor aumenta el riesgo por 21, los trastornos alimentarios por 33, y en los toxicómanos por 86.

Este grave problema tiene causas numerosas y complejas y algunas condicionantes son: la pobreza, el desempleo, la pérdida de seres queridos, la ruptura de relaciones, problemas jurídico laborales, antecedentes familiares, abuso de alcohol y estupefacientes, maltratos en la infancia, aislamiento social y determinados trastornos mentales.

En este sentido, Salud Mental España reivindica la implicación de las instituciones en la elaboración de un Plan Nacional de Prevención del Suicidio que incluya: un número telefónico de 3 cifras en el que pedir ayuda; programas de sensibilización para las personas en situación de riesgo y sus familiares, así como la educación en la gestión de emociones a los niños; trabajo con los medios de comunicación para que hablen, pero con rigor y sin sensacionalismo, y no oculten el tema, sino que acaben con los mitos e ideas erróneas; fomentar la participación, empoderamiento y visibilización de las personas con problemas de salud mental.

Ante problemas de esta magnitud, ¿qué hacemos en la Comunidad Valenciana? Podríamos decir que en la anterior legislatura se avanzó positivamente, con el liderazgo de la Oficina Autonómica de Salud Mental, dependiente de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública, en la elaboración de la Estrategia Valenciana de Salud Mental (2016-2020) y se avanzó en el cumplimiento de alguno de sus objetivos (la prevención y el manejo de la conducta suicida fue uno de ellos), así como la consecución del Pacto Autonómico Valenciano para la atención integral de la Salud Mental (2018-2022) por iniciativa de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas.

Ha sido acabar la anterior legislatura y desaparecer la Salud Mental de la agenda política. Bastan unos pocos ejemplos: los 2 responsables de la Oficina Autonómica han regresado a sus anteriores destinos, probablemente desmoralizados por la inacción que desde marzo se observaba (mientra esto escribo todavía no han nombrado sus sustitutos); a 1 año vista del final de la implantación de la Estrategia Valenciana de SM todavía no se ha avanzado en la creación de los Equipos Multidisciplinares (coordinándose ambas Consellerias, Servicios Sociales municipales, otras consellerias como Vivienda y Trabajo, Diputaciones, etc.) de las Unidades de Salud Mental. ¿Por qué la Conselleria de Sanidad lleva varios meses sin recibir a la Federació Salut Mental Comunitat Valenciana, la cual agrupa a 30 asociaciones?.

Si queremos ejemplos provinciales o locales: ¿Cómo puede haber una Unidad de Hospitalización Psiquiátrica (coloquialmente “planta de agudos”) en pleno s. XXI en un tercer piso, que más bien parece una cárcel? ¿No debería ubicarse en una planta baja y con espacios adecuados, tras dos décadas de quejas de profesionales, usuarios y familiares? ¿Cuántas legislaturas son necesarias para transferir las competencias en materia de Salud Mental de la Diputación a la Generalitat?

A este panorama de inacción, ninguneo y escasez de recursos, se une la infrafinanciación a la que está sometida la CV, y que viene como anillo al dedo o excusa, para vislumbrar un futuro de recortes que desmoralizará a profesionales implicados, familiares angustiados y pacientes deficientemente atendidos.

No hay nada que celebrar en el colectivo que sigue siendo el hermano paupérrimo de la Sanidad, los olvidados de siempre.

Alfonso Rodríguez Hurtado

Miembro del Grupo Asesor de la Red de Salud Mental Alicante-S. Juan

Expresidente de Federació Salut Mental Comunitat Valenciana

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