Progreso Utopía.

Llevo unos días dándole vueltas a la idea de progreso: ¿Qué significa? ¿Cómo se instala en nuestras vidas? ¿Cómo la condiciona? ¿Qué realidades crea y cuál deshecha?

El concepto de progreso que conocemos, dando importancia al continuo mejoramiento de nuestras posesiones materiales y comodidades individuales, nació con el sistema capitalista en los albores de la revolución industrial. Cualquier otra concepción de evolución y mejora del ser humano que no conlleve un componente material es contemplado y analizado desde entonces, en occidente, como una utopía.

Creemos que controlamos o somos dueños de lo que pensamos. Pero siendo conscientes del 5% de lo que sucede en nuestro cerebro y habiendo estudiado solo a filósofos y pensadores occidentales, la mayoría hombres, cabe la duda, que las posibilidades a la hora de dibujar nuestro futuro pueden ser múltiples y no todas conocidas o exploradas por nuestro cerebro. Eso sí, lo tenemos muy entrenado para negar todas aquellas que no se ajusten a nuestros convencionalismos, creencias culturales, se salgan de nuestra zona de confort o no estén tan determinadas por el pensamiento newtoniano.

¡Qué poco tenemos presente la física cuántica!

La experiencia de progreso más tangible para la humanidad hoy en día es el dinero. Éste parece ser el mecanismo de progreso más extendido, aunque con él me compre un wáter de oro que me cueste lo que el salario de un año de una persona media y todos sus materiales sean contaminantes y perjudiciales para la salud.

El desarrollo, la evolución en este momento, en este sistema, se mide por el cuanto tengo, por cuanto me puedo vender, cuanto puedo conseguir, cuanto ganaré. El levantamiento de los muros geográficos es una regla de tres en función de esta misma medida. No hay nada de humanidad en ello, no hay ningún progreso evolutivo en el ser humano, todo lo destinamos a una nube inmaterial donde ponemos nuestros deseos de ser mejores personas para conseguir la aceptación de los que visitan el escaparate, sin que eso repercuta en un hecho, acción, que siga el hilo conductor del patrimonio visual. Es como funciona la bolsa (con nuestro dinero), se destina todo a la especulación, a números ficticios en un ordenador, pero no es economía productiva.

Por volver a cómo funciona nuestro cerebro y como los conceptos del sistema nos domestican, sabemos, que el ser humano es un animal de costumbres, el problema es que esa costumbre está limitando las posibilidades que nuestro cerebro concibe como realizables. Esto me recuerda al cuento del Elefante encadenado de Jorge Bucay: “Un niño se pregunta por qué un animal tan grande como el elefante permite ser atado con una cadena detenida por una pequeña estaca si podría levantarla sin mayor esfuerzo”

Nos están vendiendo el progreso a golpe de nuevas adquisiciones de hardware: pase por caja, cuando lo que necesitamos es instalarnos un mejor software. No se vosotras, pero para mí, progreso representa una sociedad que no esté tan enferma, en la que no se fomente tanto la crispación y la rabia. En la que no se especule con el dinero, los sentimientos y los conceptos. Donde se pretenda ser mejores personas, me pueden etiquetar por estas palabras, pero sé que el ser humano es lo que practica, se convierte en lo que alimenta y crea lo que piensa. Esto significa que sigue habiendo una posibilidad de progreso como especie sin que el dinero sea el premio.

El criterio de lo que aceptamos como posibilidad, evolución y progreso, está establecido por quienes manejan el software, ellos son los que han puesto las condiciones para pertenecer al “sistema capitalista” y de ahí que confundamos la pertenencia al “grupo” con las posibilidades de la especie. Una vez se ha experimentado la posibilidad de vivir de otra manera, donde las relaciones no se basan en el victimismo que genera el juego de la precariedad, la gente se da cuenta que son algo más que esclavos productivos de dinero especulativo. Que hay potenciales en la persona que van más allá del apego a lo que se posee o se gana.

A lo mejor sería bueno reflexionar: por qué no somos capaces de soltarnos de la estaca, por qué no iniciamos un nuevo camino en pro de ser más humanos y reconectamos el software al bienestar de la especie.

Me gustaría pensar que el “‘Progreso es hacer realidad las utopías’

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