ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

Los lobos dijeron:

Perros, es obvio que ustedes y nosotros no somos tan diferentes, ¿por qué no nos unimos como hermanos y dejamos a un lado las peleas? La única diferencia entre nosotros es la forma como vivimos. Nosotros los lobos somos totalmente libres, mientras ustedes perros, son sometidos por los humanos: Tienen que aguantarse esos molestos collares, los mantienen encerrados en rebaños y deben soportar los golpes. Hagamos algo juntos: Nos dan los rebaños y los tendremos en común para lobos y perros.
Los perros, inocentes, creyeron las palabras de los lobos y traicionaron a sus amos, entregándole los rebaños a los lobos. Cuando entraron, los lobos no dudaron en matar a todos los perros y quedarse con los rebaños para ellos solos.
Moraleja: No muerdas la mano que te alimenta. No traiciones a quien te da ayuda y deposita su confianza en ti.

QUE LA HUBIESE LEÍDO ERREJÓN.

Qué bonito hubiese sido que Íñigo Errejón hubiese leído esta fábula, o alguna similar, siendo niño. Y no solo él, quizá centenares, de miles de personas que se sumaron a un proyecto tan limpio, bonito y luchador como el que era PODEMOS en sus inicios.

Pero no, perder VistalegreII era algo que no supo asimilar el amiguito de Carmena y era más sencillo comportarse como un lobo, aprovechar los liberados que el partido morado le puso para preparar su campaña para las elecciones autonómicas y, mientras, preparar un nuevo partido, y dejar al partido que fundó en la estacada. La jugada le salió mal, tanto a él como a la propia Carmena, pues ya saben que el gobierno, tanto en las elecciones a la Comunidad como a la ciudad de Madrid fue a parar a la derecha que se unió (Partido Popular, Ciudadanos y Vox). Pero no solo le salió mal la jugada a él: daño al propio Unidas Podemos. Y no solo eso: dañó a las madrileñas y madrileños progresistas, que vieron como tras movilizarse seguía en el poder el partido imputado por corrupción, el de la Púnica.

TRAICIONÓ A SUS VOTANTES.

El lobo no es lobo una sola vez. El lobo es lobo siempre. Y si se viste de cordero, en algún momento se quita el disfraz. Y tras la primera traición preparó una segunda: prometió a los habitantes de Madrid estar totalmente centrado en su papel de oposición en la Comunidad y que no se planteaba el salto a la política nacional. Y traicionó a sus propios votantes en el momento en que sus palabras quedaron en nada, en mentira barata, en falsedad absoluta.

CURIOSAMENTE EMPIEZA A HABER MOVIMIENTOS INTERNOS.

Y mientras algunos contábamos qué pasaba dentro de Podemos y dejábamos escrito que la corriente Errejonista conquistaba espacios y terrenos dentro del propio Podemos pese a haber montado el propio Errejón ya su partido en la capital de España, otros nos insultaban. Nos decían que “quiénes nos creíamos que éramos“. Nos llamaban mentirosos.

Y los que no entendían bien todo lo que estaba pasando se preguntaban si éramos personas desestabilizadoras dentro de Podemos. O incluso fuera, cuando ya no aparecíamos por las sedes viendo que en estas zonas a las que me refiero no eran Podemos, eran sucursales preparando, bien alzarse con el poder interno, bien preparando un desembarco en otro partido al estilo de lo que hizo su líder, Errejón.

Y ahora comienzan los movimientos internos: ya no hay cenas a escondidas en casa de nadie para decidir cómo actuar dentro de Podemos para que no ganen los pablistas; ya no se esconden a la hora de retuitear cosas relativas al nuevo partido, Más País; ya no nos insultan como antes pues la verdad suele caer del lado de quien la tiene y el tiempo pone a cada uno en su sitio. Ya no solo eso: además comienzan las dimisiones en los Consejos Ciudadanos de diferentes lugares; dimisiones llenas de excusas o motivos pero que, curiosamente coinciden con la presentación del nuevo-viejo partido y coinciden en localidades donde se presentará dicho partido.

QUE LO DEJEN CAER QUE LO LEVANTAREMOS.

No se trataba de ser Pablista, aunque confieso serlo. No se trataba de ser Bescansista. Ni de ser Errejonista. Se trataba de ser leal a tu Secretario General. Se trataba de aceptar lo que la mayoría votaba. Y de si no estabas de acuerdo, marchar como tantas personas marchan. Pero esperar a que Errejón monte la nueva sucursal de los poderosos es un golpe muy duro…a la moralidad de las personas que lo han hecho.

Ahora, puede que algunos se queden en Podemos para disimular o porque tienen sillón. Y otro se irán, buscando ese poder o influencia en el nuevo engendro. Algunas soñarán con Podemos bajo mínimos y convertido en un solar. Pues que sueñen: no conozco un solo lobo que haya soñado algo y le saliese bien. Y que no se preocupen lo más mínimo: cuando salgan todos los buitres con ansias de comer su ración de carroña, en ese momento, cuando no quede uno solo, serán muchas las personas que vuelvan al día a día del partido PODEMOS; serán muchas las que vuelvan para hacer política y no para buscar protagonismo y poder; serán muchas las que vuelvan a sentir a PODEMOS como su partido y no el de una facción perdedora; serán muchas las que vuelvan para respetar a su Secretario General, sea el que sea; en definitiva, serán muchas personas las que trabajarán con sus manos, su aliento y sus gargantas para que PODEMOS sea lo que en VistalegreII se pidió que fuese. Sin infiltrados, sin personalismos, sin candidatos a dedo. Anoten un nombre de las personas que volverán: el mío.

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