La Contracrónica del Hércules: entre transistores y twitter.

ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

El día comenzó mal. ¡Vaya manera de llover! Además, mi compañera de fatigas tenía turno hasta las 16.30 horas y mi pequeña tenía una fiesta hasta las 15 horas. Así que para ser mi cumpleaños tenía el cóctel perfecto para augurar que no sería una fecha para recordar. Solo me quedaban dos consuelos, sabedor que À Punt había decidido televisar una partida de Pilota y que la televisión local, INFORMACIÓNTV, retransmitiría un partido que interesaba muchísimo a los herculanos: el VillarrealBOrihuela: salir solo a tomar unos vinos a modo de celebración solitaria y esperar a las 18.30 para escuchar al papá Millán (felicidades) y a Cuenca. Y a las siete de la tarde conectar con Footers para seguir el Jove EspañolHércules B.

Las noticias que llegaban desde Buñol no eran nada buenas: gol del Levante B al poco de comenzar el encuentro. Pablo Martínez nos recordaba que este año la defensa es un coladero. Sabiendo los antecedentes herculanos, y la actualidad rabiosa, se intuía, sin ser Rappel, que por muy bien que pudiese jugar el conjunto blanquiazul, el partido estaba perdido pues las palabras gol a favor para el conjunto alicantino son menos conocidas desde hace un año que la física cuántica en Etiopía.

El Hércules B sabía defenderse en San Vicente. Y en cuanto tenía oportunidad sacaba las uñas e intentaba tocar el balón y salir al contraataque. Un gustazo ver a los chavales ante un equipo con solera en la categoría. Siete puntos de nueve siendo novato es mérito de todo el equipo y de su entrenador.

LOCUTORA DE FOOTERS.

La que no tenía mérito alguno era la locutora de Footers. ¡Qué mala era!

La retransmisión era algo parecido a esto:

El balón lo controla el Jove. Despeja de balonazo el Hércules. Perdón, el B. Juega ahora el Jove por banda derecha pero ahora roba el Hércules. Perdón, el B. Dispara el jugador del Hércules. Perdón, el B, y el balón que lo controla el portero del Jove“.

No sabía decir un solo nombre de jugador que tenía la pelota. Y para más inri, cuando al poco de comenzar el encuentro, un jugador tropezó con el murete del fondo y cayó fuera del terreno de juego, le dio por reírse.

LLEGA LA FAMILIA.

Pasaban los minutos y la familia había marchado de casa para comprarme un regalo. Seguían sin llegar buenas noticias por mucho que las gargantas de Millán y Cuenca deseasen que así fuesen. Sí, hablaban de mejora en el juego, de dos palos, pero nada de goles.

El Hércules B, por su parte, aguantaba tranquilo, y así pasaban los minutos hasta que llegaron a casa mis dos mujeres. Una vez ellas en casa, y mediante aviso de mi compañera de fatigas, pudimos observar por TV las calvas de Alonso, delegado del Jove, y de dos miembros de la Asociación Herculanos: Juanjo Chacón y Rafael Vega. Sabiendo que el Presidente de dicha Asociación, Quique Tébar tampoco va sobrado de pelo, ahora entiendo por qué se permitió mi reingreso en la misa. Lo que no me cuadra es qué narices pinta Manolo Piera y su pelazo.

SACANDO CUENTAS.

De esta manera, entre transistores, y finalizado el encuentro, quedaba el postpartido. Desde que existe Twitter, dicho postpartido suele hacerse en la red del pajarito azul. El reparto de culpa era casi al cincuenta por ciento: unos culpaban al entrenador herculano y otros a Lluís Planagumá.

La realidad es que sacando cuentas el Hércules tiene 1 punto en su casillero de 9 posibles. Lleva el doble de goles encajados que marcados. Está en puestos de descenso a Tercera División. Y todo ello con, dicen, la mejor plantilla que jamás tuvo en SegundaB. Ahora, los que saben de esto del fútbol podrán hablar de la mejora del juego, del gol errado, de mala suerte, o de fallos puntuales. Pero la realidad es tozuda y la clasificación es la que es. Y no creo que nuestro Hércules acabe luchando por no descender. Pero está a ocho puntos del líder en solo tres jornadas, por lo que poca pinta tiene de luchar tampoco por ser campeón de grupo.

Al final de la noche celebramos el cumpleaños. Berberechos, chuletas de cordero, croquetas, patatas fritas, vino blanco y tinto, tarta, y un whisky. Brindamos por estos 45 años que me han caído. Y tuve que aguantar la mofa de mi santa esposa por la clasificación. Aunque para mofa la de aquellos que siguen sin ver dónde está el mal, se quedan solo viendo lo que ocurre en el terreno de juego, no miran al palco (no les vayan a llamar la atención), y siguen viviendo una especie de Síndrome de Estocolmo.

Por mi parte les diré que no tengo intención alguna de bendecir a secuestrador alguno jamás. De momento que paguen lo que deben a Hacienda y sigan intentando callar a los críticos.

Vaya semanitas nos esperan, amigas y amigos.

Foto: Hérculesdealicante.net HÉRCULES C.F.

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