…Y VILLENA VOLVIÓ A CONVERTIRSE EN LA CAPITAL EUROPEA DEL HEAVY METAL.

Ha pasado ya más de una semana que Villena acogió una nueva edición del festival musical Leyendas del Rock. Durante cuatro días decidí decorar mi buhardilla. Busqué en el baúl del olvido mis camisetas de Iron Maiden, AC/DC o Guns and Roses para festejar la llegada de un festival “made in Lorca” aunque villenero de adopción.
Sufriendo y Gozando, o mejor dicho, Marcos Rubio y los suyos, siguen apostando por que Villena se convierta en unos días en el mes de agosto en la capital mundial del heavy metal.
El impacto económico para la ciudad es espectacular, y llena de vida cada rincón de esta villa. Camisetas negras, melenas al viento, educación y cordialidad invaden Villena, y un servidor encantado de la vida.
Está claro, y hablando de los grupos que han tocado en esta edición, que para gustos están los colores. Son muchas las voces discordantes que prefieren un grupo cabeza de festival de los míticos, aunque dispare el gasto a la hora de cerrar un cartel que este año ha contado con más de 60 bandas venidas de todo el mundo.
Ningún festival cuenta con ese número de grupos. Quizás los Maiden, Metallica, Scorpions, AC/DC o Bon Jovi, por nombrar a algunas de las míticas bandas, serían un gran reclamo, pero eso mermaría el número de grupos, y, además, haría que se dispararan los precios de los abonos. En estos momentos Barcelona apuesta por esos míticos grupos, pero también es cierto que poder asistir a ese festival cuesta un ojo de la cara.


Sin embargo, por el Leyendas han pasado grupos míticos y otros que se han convertido en bandas con cachés elevadísimos. Hablo de Volbeat, Megadeth, Sabaton, Helloween, Accept o Nazareth.
No, no encontrarás a esas míticas bandas en Villena, pero este año hemos podido disfrutar de Rata Blanca, Obús, Los Barones o Warcry, grupos que son santo y seña del heavy metal en castellano, y de Avantasia, Thin Lizzy o Airbourne, que han sido los cabeza de cartel el jueves, viernes y sábado.


Miércoles

JORNADA DE BIENVENIDA.


La tradicional jornada de bienvenida fue una avalancha de rock español que servía para reivindicar a algunas de las bandas más grandes de la historia de nuestro país, empezando por José Andrëa y Uróboros, el grupo formado por los exintegrantes de Mago de Oz José Andrëa, Sergio Cisneros y Pedro Díaz, que ofrecieron un concierto sobresaliente en el que, fieles a su estilo, alternaron hardrock, heavy, blues y folk metal, subiendo a continuación al escenario Los Barones, la formación integrada por Sherpa y Hermes Calabria, para seguir manteniendo vivo, y con la máxima dignidad, el legado de los míticos Barón Rojo.
El plato fuerte llegaba con la actuación de Medina Azahara, un valor seguro en Leyendas del Rock que, con el recinto ya abarrotado, puso a saltar y a cantar a todo el respetable con su personal sello de rock andaluz e himnos inmortales como “Paseando por la Mezquita” o “Necesito Respirar”, para dejar paso a otra de las bandas más esperadas por el público de la zona, los Mojinos Escozíos, que repartieron una buena ración de humor con un Sevillamás inspirado que nunca al tiempo que hacían partícipes a los asistentes de las canciones en clave de humor que les han convertido en una de las bandas más queridas y seguidas por el público.
El punto y final lo puso Obús, con, para mí, uno de los mejores conciertos de la historia de este grupo liderado por Fortu. Estuvieron excelsos, ante más de 15.000 personas.


Jueves
Quizás era el día esperado por todos. Los míticos Thin Lizzy daban el único concierto en España. Esta banda, totalmente renovada, a excepción de Scott Gorham, ya que los años han pasado para los irlandeses, hizo parada en Villena con el nombre de Thin Lizzy, que sólo utilizan donde actúan por primera vez.
Gorham estuvo acompañado, entre otros, por el bajista Troy Sanders (Mastodon), el guitarrista Damon Johnson (Alice Cooper) y el batería Scott Travis (Judas Priest).
La expectación fue altísima, a la altura de una banda que es historia del rock y que ha firmado clásicos de la talla de “The Boys are back in town”, “Jailbreak”, “Whiskey in the jar” o “Cowboy song”, que hicieron las delicias de todos los amantes del hard rock.
Además, ese día estuvieron en los escenarios grupos o solistas de la talla de Lords of Black, Rose Tattoo, Lacuna Coil, Alestorm, Cradle of Filth, Avalanch, Dark Moor y Tierra Santa.


Viernes
El viernes fue el turno de los herederos de AC/DC. La brutal descarga de los australianos Airbourne, en su primer paso por Leyendas del Rock, se convirtió en el concierto más aclamado de la tercera jornada del festival, un derroche de energía y complicidad que además bebe de las más puras esencias del rock.
Actitud, sentimiento, pasión, locura… No hacen falta grandes escenografías ni artificios visuales para triunfar cuando se sube a un escenario como si fuera la primera vez, con ganas de comértelo y arrasar con todo a tu paso. Y si hay una banda en la actualidad que representa esos valores, sin lugar a dudas es Airbourne. Joel O’Keeffe y los suyos son un valor seguro, la banda de hard rock más importante del siglo XXI, los dignísimos herederos de AC/DC, y los casi 11.000 asistentes a su concierto pueden dar buena fe de ello.
El trash metal de Crisix daba el pistoletazo de salida a una tarde en la que se iban sucediendo dos espectaculares actuaciones de Avatar y Delain en los escenarios principales y Bella Bestia, Dünedain y Morphiu M, en el Mark Reale, y que empezaba a caldearse con el folk-metal de los suizos Eluveitie, un valor siempre seguro en el Leyendas, y que terminaba de arder con la actuación de los finlandeses Beast in Black, que, ocupando el hueco de Dee Snider, regalaron un conciertazo espectacular, al igual que los españoles Warcry.
Los navarros Koma, con otra descarga de las que acostumbran, completaban junto a Saurom el elenco de actuaciones en los escenarios Azucena y Jesús de la Rosa.


Sábado
Final a lo grande. Leyendas del Rock 2019 echó el cierre el sábado con otra jornada de lo más completa, que arrancó con el concierto acústico gratuito de Eric Martin (Mr. Big, Avantasia) en la Plaza Mayor y concluyó a las 4 de la mañana con el cierre a cargo de Lujuria, como es habitual. Incursed y Daeria fueron las encargadas de abrir boca en el Camping Stage, mientras que Saratoga, Metal Church y Gloryhammer hicieron lo propio en los escenarios principales, y Mind Driller, Hitten y Badana en el tercer escenario, fueron los primeros en actuar en el recinto.
A partir de ahí, llegó una programación de vértigo, con el trash de las brasileñas Nervosa, el power de los suecos Hammerfall o las descargas de Deicide, Candlemass y Decapitated, que servieron para abrir boca para los platos fuertes de la noche: la exquisita propuesta de Apocalyptica y su heavy interpretado con chelos; la vuelta de los míticos Rata Blanca, la banda heavy latinoamericana más grande de todos los tiempos; y el cabeza de cartel del festival: Avantasia, el supergrupo de Tobias Sammet, proyecto de ópera rock que ha alcanzado su cénit con el disco “Moonglow” y la gira con la que lo están dando a conocer.
Contó con un enorme elenco de invitados de lujo, entre ellos cantantes de la talla de Eric Martin (Mr. Big), Geoff Tate (Queensrÿche), Jorn Lande (Masterplan) o Bob Catley (Magnum), entre otros.
Está claro que me encantaría ver a Iron Maiden en Villena, pero pienso que el modelo de este festival tiene su esencia, y a mi me gusta. Más vale calidad y cantidad, que calidad y precios desorbitados. Larga vida al rock.

FOTOS DE SALVADOR VILLA (Leyendas del Rock fotógrafo oficial)

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