El verano es para los ricos.

ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

Cuando ustedes lean estas líneas, servidor estará de vacaciones. Mejor expresado: este articulo ha sido programado porque desconectar unos días es algo totalmente necesario.

No, no les voy a hablar de las bondades del descanso, de la playa, de tomarse el vermú, o de no aguantar a la jefa o jefe del turno. Ni de viajar.

Pero sí quiero hacerles partícipes de la necesidad de que el verano sea solo para los ricos. Los pobres no tenemos derecho a disfrutarlo (y quienes podemos aprovechar un par de semanas deberían de quitarnos esa posibilidad).

VERANO DURO.

Este verano está siendo especialmente duro en cuanto a temperaturas altas.

Imaginen ustedes a ese albañil madrileño soportando ese sol a las doce del mediodía. O a ese jornalero andaluz tostándose en vida. Pónganse en la piel de ese currante que está asfaltando carreteras en pleno mes de Agosto.

También podemos recordar a esa familia que vive en un ático que tiene más de setenta años, sin terraza, y sin dinero para tener aire acondicionado y quizá, ni ventilador.

Y ahora regrese su mente aquí. Usted posiblemente está ahora también de vacaciones. Fresquito. Con su combinado favorito en la mano. Leyendo la prensa. Y mientras, los chicos de Glovo o Deliveroo dando pedaladas a la unade la tarde para llevarle la comida a su casa y poder malvivir. O el gasofa poniendo combustible con calzado de seguridad, pantalón largo, polo, chaleco y gorra.

ELIMINEN EL VERANO.

No, el verano no es para pobres. Ni para la clase obrera en general. El verano es para Bertín Osborne, para Pocholo, para Aznar. Es para Felipe González, para Botín, para Amancio Ortega. Y ya es que para ellos y tienen todo lo que desean podría la clase gubernamental ayudar a mejorar las condiciones de aquellas y aquellos que no tienen derecho a disfrutar esta temporada del año. Y si no, que eliminen el verano de nuestro calendario y que nos creen un microclima más fresco a los que les toca currar sin parar.

Apuesto a que es más fácil que hagan lo segundo a lo primero.

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