Una noche en el “low”

Actuacion en el Low Festival 2017

El pasado fin de semana estuve en Benidorm presenciando el Low Festival. Para los más profanos en temas festivaleros, simplemente decir que es un festival de música indie, que se celebra en Benidorm, todos los años, el último fin de semana de junio. Si la memoria no me falla, con esta son doce ediciones ya.

Vivimos una fiebre festivalera por toda la geografía. El Desert Festival y el FIB, dieron el pistaletazo de salida hace un par de décadas, y no hay lugar que hoy en día no presuma de su propio festival. No es para menos, según datos de la organización, unas 25.000 personas -más que votos obtuvieron Ciudadanos, Podemos, Compromis o Vox en Alicante, por ejemplo- acudieron cada día al Low.

Publico llegado de todas partes

El público asistente, a pesar de ser el de la provincia el predominante, también acude desde diversos puntos de la geografía, principalmente de Madrid y Andalucia. En diversas redes sociales, los días previos al evento, los comentarios sobre los mejores lugares para pernoctar, el compartir coche para ir al festival, la venta de entradas por un colega que no ha podido ir, el alquilar habitaciones o recomendación de hotel, y un largo etcétera de típicas situaciones, animan el ambiente que, sin duda alguna, tiene un claro ganador: la ciudad de Benidorm.

Evidentemente que a nuestros vecinos no les hace falta ese extra….o sí. La realidad es que a los bares cercanos a la zona donde se celebra el festival, les viene como anillo al dedo. Por un fin de semana, dejan de ser un bar frecuentado, exclusivamente, por vecinos, para convertirse en polos de atracción para lowers con ganas de sentarse a comer un bocadillo, o tomarse una copa, entre concierto y concierto. Como alguno de ellos me comentó, el Low les permite afrontar el resto del año con menos temores.

Alicante, la “espanta festivales”

Comentaba al principio que “no hay lugar que no presuma de su propio festival”. Y eso es mentira, sí que hay un lugar que presume, y es la ciudad de Alicante. El Low Festival, ese festival que mete 75.000 personas en tres días; que da un empujón a hoteles alejados de los circuitos turísticos y vida a los bares de la zona. Ese festival tuvo su primera edición en Alicante, en el puerto.

Los organizadores, una vez celebrada esa edición inaugural, en un aparcamiento y a más de un kilómetro del vecino más cercano, salieron corriendo en cuanto pudieron. Los impedimentos para desarrollar su actividad fueron notorios, por lo que buscaron Benidorm, que los recibió con los brazos abiertos.

Spring y Sun Festival

Otros promotores, crearon en Spring Festival y el Sun Festival. Al margen del indie, en estos festivales la música electrónica tenía su protagonismo. Encontraron las mismas pegas y también se marcharon de la ciudad. El Spring se celebró en Elche, en IFA más concretamente donde encontraron todas las facilidades. El Sun por su parte, tras una última edición kafkiana donde hasta en dos ocasiones le anularon la licencia a última hora, y solo se pudo organizar porque un juez falló que no había motivo para esa denegación. Se despidió de todos en 2012, con un control de alcoholemia que montó la policía en la misma salida del recinto. Toda una declaración de intenciones.

Por cierto, que en 2016 el Spring volvió al puerto de Alicante para un par de ediciones. Este año, se ha vuelto a celebrar en IFA. Desconozco los motivos, pero me los imagino.

Creo que esto nos debería hacer reflexionar hacía donde queremos avanzar. Muchas localidades, con menos medios y lugares, se vuelcan en organizar este tipo de eventos tan beneficiosos. A nosotros nos pasa lo contrario, tenemos lugares muy interesante para realizar estas propuestas, pero una falta total de voluntad.

Hay una ciudad belga que se llama Boom. La misma, tiene 18.000 habitantes. En verano se celebra un festival llamado Tomorrowland, el festival de festivales. Suelen acudir 500.000 personas. La única queja que han recibido en todo este tiempo, ha sido la de 7 vecinos que han solicitado que se reduzca el número de horas que se puede emitir por encima de 85 db. Ni suspensiones, ni cancelaciones, ni nada de eso. Aunque bueno, ahora que algún concejal de la anterior legislatura en Alicante no ha repetido, igual se muda a Boom y abandera la causa. Todo puede ser

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