Brisa al otro lado de mi ventana

Voces en la noche… Dos amantes se encuentran. Las respiraciones se aceleran. Un grito los delata. Brisa… Al otro lado de mi ventana. Me canta con deseo. Oye a los amantes y decide poseerme en secreto.

Mi cuerpo se estremece. Brisa insiste en entrar. No, no, no puedo. No debo. Fría, eres fría. Y dejarte entrar sería un suicidio. Tu cuerpo brisa me cubriría, tu aire salvaje de mi no se apiadaría. Pero… ella, lo sabe.

Ella es sabia. Ella es vieja. Aburrido cautivamiento. Posee el arte de bloquearte. Adiós existencia. ¿Cuál era el sueño? Adiós existencia. Ya no hay sueños. Ya no hay planes. Ya no hay retos…

Ya le has visto. Su melodía has oído. Es real. Ya no hay vuelta atrás. Ella elige… Ella decide… No escaparás. No, no, no quería. No debía. He abierto la ventana. Su música me lo pedía. No, no, no he podido negarme.Hola… Hola… Hola… ¿Eres tú, de verdad? Por fin puedo verte… Te siento desde niño. Te admiro desde adolescente. Y hoy… te amo por inconsciente. ¿Dónde están mis sueños? ¿Dónde están mis planes? ¿Dónde mis retos? Este no es mi mundo. Yo tenía un nombre.

Hoy dejo de ser alguien. Pero… Hola. No, no, no digas nada… Eres brisa, no hablas. Tu brisa corporal recorre todo mi cuerpo. Dominado quedo por el miedo. Suave retirada de mi poco pelo, dejando mi rostro al descubierto, para contemplar mis ojos entre abiertos.

Tu mano brisa va bajando. Aúlla tu nota de loba desesperada. Penetras mi alma encendiendo tu fuego. Infierno y cielo… ¿Qué fue de mis sueños? No, no, no me quemes tan dulcemente… Piedad brisa, piedad. Canto… Me haces cantar. No, no, no puedo callar. La lujuria y el desenfreno me hacen temblar.

No, no, no pares. No te sacies de mí nunca. Te amo, no pares… Sigue, sigue… siempre. Hablas. No, no, no debías. Mientras débil me dejas, un siempre contestas. Horas… Satisfecha y cansada estás. Me miras. Me abrazas. Tus labios brisa rozan los míos. Y susurras que debes volar. No hay vida sin aire. No, no, no me dejes, brisa.

Has dicho siempre. Siempre, me repites. Volveré. Ahora, me perteneces. Pobre inconsciente, egoísta y malcriada. Deseosa de privar al mundo de su magia. Soñadora de imposibles. Ella es brisa. Tú, una ventana más de par en par…

Y algún día, rodeado de fuego infernal, le encontrarás. No, no, no… Ha sido real, sé que volverá. Brisa… Siempre a mi lado invisible andará. Años después… ¿Sé que soñé cuando fui alguien? Hoy… sólo brisa.

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