Probablemente sea consecuencia de la inmadurez democrática de este país. Lo cierto es que, en poco más de cuarenta años de democracia, hemos avanzado en muchas cosas pero, en otras tantas, hay mucho recorrido por delante.

Tengo la sensación que la gente no se posiciona ideológicamente en función de sus pensamientos. Apostaría que es al contrario, nuestros pensamientos los adaptamos a nuestra ideología. Primero nos definimos políticamente para, posteriormente, adaptar nuestras preferencias y valores a dicha ideología.

Por ejemplo, si eres de derechas, estás a favor de la unidad de España, de la religión católica, de la bandera, de la monarquía, del himno, de los toros, de la Guardia Civil, del ejército, no te convence la libertad homosexual, negacionista del cambio climático, etc.

En cambio, si eres de izquierdas, apuestas más por un federalismo, el ateismo, la República y su bandera tricolor, cambio de himno, anti taurino, anti militar, luchas por el cambio climático y sonríes al movimiento LGTB.

Pocas personas, tirando muy por lo alto, conozco de derechas que manifiesten abiertamente su activismo por el cambio climático, o apuesten por una república, o por cambiar la bandera. Lo mismo por el otro bando, de izquierdas y monárquico, o que defiendan los toros, es casi ciencia ficción.

Con los movimientos nacionalistas, nos encontramos en las mismas. Jon Idígoras, exdirigente de la extinta Herri Batasuna, siempre ocultó su pasado como torero. En 2017, en la votación sobre la República Catalana, un diputado de Junts x Si, mostró su apoyo a la independencia, pero no a la República, ¿osaba, acaso, en mantener una Monarquía en Cataluña?

El resto del mundo, lo tiene claro

Si revisamos la situación en otros países, descubrimos que países como Canadá, Australia, Nueva Zelanda, tras su independencia, mantuvieron monarquía y monarca: la Reina de Inglaterra. Es más, los dos últimos países, junto a Sudafrica, Canadá, Tuvalu o Fiyi, mantienen, o mantuvieron, la bandera del Reino Unido tras su independencia.

Varios países han modificado su bandera e, incluso, Nueva Zelanda, realizó un referéndum en 2016 para mantenerla, o sustituirla. La alternativa, es la que ves como portada de este artículo. Por su parte, en Australia, se originó un interesante debate para cambiar el himno oficial del país. Ambas opciones, aquí, sería origen de más disputa, división, insultos y acusaciones de querer “romper España”.

Con el tema de los packs, a mis amigos, tanto nacionalistas español o catalán, les suelo realizar una pregunta. No suelen responder porque el cerebro les hace cortocircuito antes. Es sencilla, ¿prefieres una España unida e indivisible, pero republicana, con cambio de himno y bandera, atea y anti taurina? ¿Te gustaría una Cataluña independiente, pero monárquica, que mantengan el himno y la bandera de España (como Australia), religiosa y taurina?

¿Y tú? ¿Qué opinas?

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